Bienvenidos a esta atalaya..., tomad mi mano y
contemplad mis olas


16 de mayo de 2008

Acecho y derribo






Me tengo prohibido los recuerdos, pero hoy éstos me tendieron una emboscada y caí inocentemente.
Me los prohíbo no por malos sino por buenos.
Mi infancia fue un derroche de cariño, de felicidad, tanto que me pregunto si haber sido tan feliz es cometer pecado y debo cumplir por ello penitencia.



Primero fue el letrero de un escaparate que decía: “mapa mudo”, después una bamba en una confitería, y más tarde una maceta de jazmín. Imágenes tan simples como éstas me llevaron a tardes antiguas, tardes de deberes de colegio, de meriendas en una cocina de mesa azul y azulejos blancos. Me llevaron a un patio sevillano con niñas jugando a la comba y agua calentándose al sol. Me trajeron conversaciones conocidas, sensaciones familiares…, y ahora cuando lo cuento vuelvo a irme lejos.

No volverá a ocurrir.
No dejaré que el pasado, de nuevo, me sorprenda.


©Manly. Derechos Reservados



FOTOGRAFÍA de Andalucía en ruta

8 de mayo de 2008

Basta que...






Basta que te detengas a mirar a través de tu ventana...







...para que veas pasar la vida delante de ti.






FOTOGRAFÍA de ©MFC. Derechos Reservados

30 de abril de 2008

Indigencia


Esto es una casa aunque no tenga baño completo y cuatro habitaciones.

Y es una casa porque ahí vive una persona.

Y es una persona porque siente y padece.

Y siente y padece porque no tiene un trabajo a donde acudir cada mañana.

Y no tiene un trabajo a donde acudir cada mañana porque somos muchos o porque nació en medio de la nada.

Y nació en medio de la nada porque su familia no tenía nombre...
...ni casa con baño completo y cuatro habitaciones.


©Manly. Derechos Reservados.



FOTOGRAFÍA de Daniel Lobo "Daquella manera"

26 de abril de 2008

Desde el Puente de Triana


Una nueva curiosidad ha despertado mi interés: la fotografía. Y qué mejor manera para conocer sus secretos que coger mi Olympus C-370 y lanzarme a hacer fotos. No es una cámara para echar cohetes pero hoy por hoy os aseguro que me viene incluso grande. En cuanto a programas de aplicación fotográfica de momento el photoshop me suena a hamburguesa: ¡¡Marchando un photoshop con mucho queso!! pero ya me estoy haciendo de tutoriales, así que es cuestión de tiempo y paciencia.
Iré intercalando mis fotos entre los textos y así iré viendo mi propia evolución, aunque vuelvo a repetir que mi única pretensión es la de conocer esta forma de expresión artística.

Valga para abrir camino esta foto que hice recientemente a pie del PUENTE DE TRIANA.

Que ustedes lo disfruten tanto como yo.


FOTOGRAFÍA de ©MFC. Derechos Reservados

20 de abril de 2008

23 de Abril, día mundial del libro



Mi amiga María y yo paseando por el Retiro de Madrid.
(Quiebro, más que versión libre, a la obra Cervantina)



Caminaban las dos amigas un domingo cualesquiera por el Retiro de Madrid. La noche se cerraba. Cóntabanse sus penas y sus glorias mientras hacían el camino. En estas y en otras pláticas les tomó una visión que les detuvo en el andar y les dispuso a las dos a mirar atentamente aquello que entre la espesura les aparecía…

-María, ¿son esos molinos?
-No, no, Manly, son gigantes.
-Pero cómo han de ser gigantes,…a lo que yo veo, no son sino molinos de viento.
-Mira Manly que lo que a ti te parecen aspas no son sino sus brazos. Que los molinos han de estar en el campo y no en villa como en la que nos hallamos.

Y Manly siguió su paso sin hacer caso de lo que María le advertía.
Entonces grandes brazos empezaron a moverse con tanta furia que con el sólo viento hizo a Manly caerse rodando por el suelo llevándose por delante todo lo que en sus manos llevaba.
María dióse prisa a socorrerla encontrándola maltrecha

-¡Válame Dios! –dijo María - ¿No te dije que eran gigantes y no molinos?
-Calla, calla, María, que esto ha sido cosa del destino que me robó mi suerte y al acercarme ha convertido los molinos en gigantes. Pero nada van a poder sus malas artes contra mi valor.
-Dios nos asista –se limitó a responder María.

Y ayudándole a levantar siguieron ambas adelante para librar nuevas hazañas, nuevos entuertos donde sólo ellas podían meterse y de donde sólo ellas podían salir.




ILUSTRACIÓN de Gustave Doré