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Textos y fotografías de una realidad donde nada es lo que parece
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¡Alto a la vida!




Dos líneas paralelas es suficiente para avanzar.
Para  reducir velocidad únicamente mirar atrás. 








Texto y fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.



Con esta entrada participo en el  "Reto mensual blogueras" .
En este enlace podéis ver todos los participantes. 

Dedicado a todos los lobos


- Abuelita, qué voz tan ronca tienes
- Es para que me oigas mejor

- Y qué ojos tan enormes
- Es para verte mejor

- Pero qué manos tan grandes tienes, abuelita
- Son para acariciarte mejor

A penas acabada la frase caperucita dio un brinco sobre la cama y de un santiamén se comió a la abuelita. Después  durmió en  la profundidad  en  la que duermen los niños, durante veintinueve días y veintinueve noches.




Texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

Molinos que no gigantes


“Que no es lanza sino plumilla, mi señor” gritaba Sancho, pero el hidalgo insistía en su contienda al aire, mientras Cervantes, sin piedad alguna,  tachaba  esta escena.






Texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

24:00











El día se aleja,
entre sueños y relojes que dan las doce,
entre besos de buenas noches,
entre madres que enseñan a sus hijos a rezar,
entre personas que se resguardan con cartones y hojas de periódicos,
entre gritos, cantos, bailes, cerrojos y cliks de cristal,
entre televisiones y radios.
El día se va y se lleva multitud de  horas, de minutos y segundos.
Se aleja sin intención de regresar nunca jamás.





Texto y Fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

Resignación






El protagonista de mi novela cada vez me caía peor,  decidí matarlo  y concluir mi obra. No tuve en cuenta  que dramatizaba en  época de la antigua cristiandad y así antes de que pudiera escribir  “fin”, resucitó.






Texto y Fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.



Doña María




No sé por qué hoy me acuerdo de una señora a quien conocí hace ya tiempo.
Se llamaba María, o incluso se llama aún.

Era toda una señora. El hablar de ella se me hace grande.
Vivía en una silla, le gustaba pintarse y estar arreglada para él.

Un día él se fue para siempre, ella no vertió ni una sola lágrima. Sabía que era su última recta antes de llegar a meta, pero no dijo  palabra, a penas una mención, eso sí, su mirada estaba siempre con él.

Cuando le tocó el turno a ella, a través de aquél frío cristal,  tuvo la bondad de dirigirme una última mirada y una sonrisa  y es que ella regalaba ternura además de dignidad.

Repito: no me dijo adiós, sólo una sonrisa.


Texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

La vida es sueño






Acostumbrado a ver la vida desde  su azotea  cuando puso los pies en el asfalto creyó vivir en un sueño, ora grato, ora insufrible. Lo extraño era no despertar.






Texto y Fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Reservados todos los Derechos.
Un problema meramente técnico me impide seguir publicando, espero que no sea por mucho tiempo, quizás una semana, dos.., cuestión de paciencia.

Bienaventuranza





Bienaventurados los que no piensan, porque de ellos es el reino de la tierra.





Texto  y Fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.