.
Textos y fotografías de una realidad donde nada es lo que parece
.
.
.

26 de febrero de 2015

Y pasearé a Thor

Sé que nunca me asomaré desde las cumbres del Himalaya
Jamás seré una de las personas que subiéndose a una nave viaje alrededor de la Tierra.
No es probable que me quede una noche sin dormir a pié del Lago Ness para comprobar si en sus aguas habita un monstruo.
Tampoco pienso que llegue a cenar en esos restaurantes que hay ahora inmersos en las profundidades del océano.

Sin embargo estoy segura que allá donde viva, veré salir el sol cada mañana. Y pasearé  por el campo, y pasearé por la ciudad, por las calles y entre la gente.
Y saldré a tapear, y a reírme con mis amigos. Y celebraré los cumpleaños y las navidades con los míos, con mi familia. 
Y de vez en cuando me dejaré arrastrar por las olas en alguna playa cercana. Y comeré en primavera fresones rojos, dulces, con azúcar por lo alto.
Y sacaré a Thor a pasear. Y leeré algún libro, en algún banco, en algún parque.
Me pondré mis auriculares y escucharé a Camarón, a Sabina y a la Filarmónica de Berlín.


Y por la noche, después de comprobar que está la luna allá arriba, en su sitio, me acostaré y dormiré plácidamente.





©Manuela Fernández. Todos los Derechos Reservados.

11 de febrero de 2015

Como pájaro

Una ligera brisa es suficiente contrariedad para que una pluma no concluya su fatal suerte en una libre caída. Y en el sueño de sentirse otra cosa que no es, la pluma vuela como pájaro sintiendo la libertad en todos sus poros. El sólo encuentro en su viaje con un objeto cualquiera le enfrentará con su inexorable destino.



©Manuela Fernández. Todos los Derechos Reservados.

22 de enero de 2015

Entre frambuesas

Soñaba que entre frambuesas y matorrales me encontraba cuando un sugerente olor a romero me apartó de la fantasía. 
Ya en vigilia observé que mis brazos eran ramas, mis dedos hojas, mi cuerpo tronco y unas raíces brotaban de mí hundiéndose entre las sábanas. Miré al otro lado de la cama y no estabas. 
Entonces decidí volver a dormir por si en mi sueño tú me buscabas.



©Manuela Fernández. Todos los Derechos Reservados.

14 de noviembre de 2014

Calor en el parque

Desde el momento en el que le vi por primera vez me cautivó. Su porte, su firmeza al andar. Se acercó y envolviéndome con sus arrumacos me sedujo. Nos  fuimos a una zona más  discreta y allí, bajo la sombra de un árbol me dejé hacer. Fue el primero de nuestros  encuentros. Solo esperaba que fueran las 5 de la tarde para volver a sentirle. Pero a la semana dejó de acudir. Fruto de nuestra pasión vio la luz una hermosa criatura que se parecía mucho a él, pero  un día que yo le amamantaba me lo arrancaron de mi seno y  desapareció de mi vida. Después de unos meses de soledad y desesperación, volví a ver a mi amante furtivo,  paseaba por mi calle, yo aún le deseaba. Corrí hacia  él pero estaba muy cambiado, se quedó inmóvil, creo que ni siquiera me reconoció y preguntándome el porqué del cambio escuché a su dueño decir al mío: “Ya castré a mi perro, te doy la dirección…”



©Manly Todos los Derechos Reservados

24 de octubre de 2014

Nuevo final para el Flautista de Hamelin

Apartados de sus familias, los niños crecieron sin los mimos de una madre, sin las carantoñas de un padre. Ante tal infelicidad,  siempre creyeron ser víctimas de la venganza del flautista, y así, una vez que fueron mayores le procesaron y  condenaron a pena de muerte.

Llegado el momento de la ejecución y como cualquier otro condenado, el flautista tuvo derecho a una última voluntad. El juez se temió lo peor: el reo pidió una flauta.



 ©Manly  Todos los Derechos Reservados.