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Textos y fotografías de una realidad donde nada es lo que parece
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Sombras del ayer. "Cuidando los finales"



“Cuidando los finales”. 100 microrrelatos sobre Cuidados  “Para vivos”  es un libro electrónico  que recoge 100 microhistorias sobre los últimos cuidados que requieren las personas aquejadas por el Alzheimer.
Publicado por REDPAL, Red de cuidados paliativos de Andalucía, un libro sin beneficios económicos que busca la visibilidad  de esta temática a la ciudadanía. Desde los textos que en él se pueden leer, elegidos entre los presentados en un concurso con dicha temática, la maquetación, la ilustración, todo se ha hecho de forma altruista.
Podéis  leerlo gratuitamente en este enlace:


Yo presenté el microtexto, que publico  a continuación, siendo un honor para mí que haya sido elegido para  formar parte de este ebook de tan noble miras.   

Debo decir que afortunadamente nadie de mi familia ha padecido Alzheimer ni ninguna otra enfermedad degenerativa, no obstante también es cierto que, por circunstancias que no vienen a cuento mencionar, he estado muy cerca de personas que sí lo han padecido, personas a  los que llevo,  a todos, en mi corazón.




Sombras del ayer





Había un residente nuevo en la 214, me dijeron al comienzo de turno. Cuando entré en la habitación me impactó.

Le reconocí por el tatuaje en su brazo: mi nombre. Desde ese momento el Alzheimer dejó de ser una enfermedad que contraía parte de la población para convertirse en algo cercano a mí.

Ese hombre que languidecía en la cama sin gesto alguno, vulnerable, a expensas de los demás, yo le recordaba sonriente, con palabras alentadoras y haciéndome sentir segura.

Ahora pienso que fui injusta aquél lejano día en el que desaparecí de su vida.

Nunca supo que era yo quien le cuidaba pero estoy segura, por el brillo de sus ojos, que su espíritu se calmaba cuando me oía decir: «Te quiero, papá».






Texto y Fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.


El arte en casa






Seguimos en confinamiento. 

Os recomiendo  estas  webs, que muchos tendréis y otros no, de  estos  museos  que he elegido por ser museos de un valor incalculable y porque sus webs están a la  altura. Hay muchos más, está claro.

Es una sugerencia para pasar el rato mientras aprendemos, recordamos e incluso habrá a quien   se les encienda la llama de la curiosidad en un tema como es el arte que comparte tanto con la historia.

Eso sí,  acordaros de que no podemos estar todo el día  en Internet o bloquearemos la red.




Museo del Prado, una web que es una maravilla

Museo Thyssen Bornemisza una web donde veréis su  colección con todo detalle así como visitas virtuales.

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía que como su propia web indica, sigue siendo visitable on line

Museo Guggenheim de Bilbao  una web donde veréis vídeos de los artistas cuyas obras están expuestas, sobre el edificio en sí, incluso sobre Puppy.   




Repito, hay muchos más, estos son  los que más interesantes me han parecido por ellos mismos y por sus webs.



Cuidaros mucho y ya sabéis, si no os resulta  imprescindible  salir de casa  #Quedateencasa

Y para todos aquellos que os jugáis la vida ahí fuera por el resto de la sociedad  GRACIAS



Fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.



Reflexionemos, que para eso tenemos tiempo





Pensemos en qué significa la palabra "amistad".


Los amigos son aquellos que cuando somos jóvenes creemos que son imprescindibles para nuestra vida, para conocer, para ser felices, para pasarlo bien, para disfrutar, y los tenemos a cientos.

Más adelante,  cuando ya somos menos jóvenes, nos damos cuenta de que nadie es imprescindible, es  cuando aquél al que llamábamos amigo nos falla, lo cual nos sorprende mucho, pero aprendemos que, a pesar de ello,  seguimos adelante. De esta manera va cambiando el concepto que tenemos de amistad y nuestro círculo se va haciendo cada vez más pequeño.

Aprendemos  que hay que poner  límites a todo y a todos, y quien se llama amigo, si traspasa esos límites  es que no lo es  y quien se llama amigo y cuando estamos bajos no aparece, es que no lo es. A unos y a otros  hay que dejarlos atrás y seguir viviendo.

Con el tiempo vamos descubriendo que lo importante es nuestra familia y  nuestros valores y es ahí donde tenemos que apoyarnos y  en nadie más.

Es entonces cuando adjudicamos a la palabra “amistad” unos atributos tan grandes, tan grandes,  que sólo  caben unas cuantas personas, pero personas que  para ellas, sí vale la pena estar.





Texto y Fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.


Arriba el ánimo ¡¡









Hoy  toca levantar el ánimo y a quienes estamos en casa recordar que hay que moverse, no hay que dejar que los músculos se anquilosen. Cada uno en su medida que haga ejercicios. Los mayores sentados en sillas levantar las piernas... de pie leventar los brazos...  Que quienes estén con ellos busquen en Internet ejercicios adecuados para su edad y salud. 

Pero sobre todo, aquél que no pertenezca a trabajos esenciales: por favor... #Quedate en casa

Cambio imprevisto





El estado en el que nos encontramos nos afecta a todos, obviamente a mi también y por ende a mi blog. Jamás se me pasó por la imaginación  que fuera a vivir esta pesadilla. Es como vivir dentro de una película de ciencia ficción. Pero de alguna manera hay que seguir adelante lo mejor posible.

En estas circunstancias voy a hacer un inciso e intentaré que esta plataforma pueda servir para algo que no sea únicamente  leer mis historias. A partir de ahora mis entradas se turnarán entre historias escritas por mí con noticias,  enlaces, vídeos... que me parezcan positivos tanto para levantar la moral como para poder entretener en este confinamiento.

De esta es seguro que salimos, intentemos de momento estar unidos y hacer caso de lo que nos dicen desde Sanidad: #vamos a quedarnos en casa lo más posible. 



A quienes os dedicáis a la Sanidad: Mil gracias. A quienes os dedicáis a atender los super, los transportes, bomberos, policías, farmacias, ejército… Mil gracias. A quienes hacéis caso y os quedáis en casa  así evitando en lo posible la propagación:  Mil gracias.





Fotografía y texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.



...Y me siento princesa





Estos aplausos de ahí arriba, son para vosotros.

Hace ya 12 años + 1  que abrí este espacio en el mundo de la blogosfera,  un fragmento de vida que todos aquellos que me siguen  desde entonces,  han compartido. Estos bytes, han dado lugar a  letras de todos tamaños y colores,  incluso también a silencios porque a veces la vida es tan intensa, o tan traumática, que no hay lugar para la imaginación, también en esos momentos, cuando yo volvía, ellos todavía estaban allí (tipo Monterroso  ;))

Doy las gracias a todos quienes hasta aquí llegáis, antiguos y nuevos,  a leer y perderse en mis historias; a quienes dejáis vuestra huella;  vosotros sois un motivo para que “dama de agua” siga nadando  en las aguas del ciberespacio.

Hoy reproduzco exactamente aquello que publiqué un día 10 de marzo de 2007, uno de los primeros textos que hice público, para bien o para mal.

Sin más dilación aquí va…




…Y me siento princesa









Cuando era pequeña, no llegaba a tener 8 años, iba al armario donde mi madre guardaba sus zapatos y cogía unos que tenía de verano, unos que yo creía de madera,  con tacón y una sola  tira amarilla sobre el empeine para sujetar el pie. Les puse nombre,  nombre que llevan desde entonces. Se llaman “Los zapatos amarillos”.  Sí, yo siempre he sido de una lógica aplastante.

Me parecían de artista de cine.
Me subía a ellos y los arrastraba conmigo encima, por todo el pasillo. Yo con ellos me veía ya toda una mujer.
Me encantaban, adoraba esos zapatos y mi madre me dejaba.

Mucho después, ya había pasado como 15 años de aquellos días, mi madre me los regaló. Yo no podía creer que los zapatos fuesen míos. ¡¡Podía salir con ellos a la calle!!

Pues es el asunto que aún los utilizo y han pasado  muchos años más.

Cuando me los pongo me ocurre lo que a Cenicienta, que me siento princesa.

Me los he puesto en atardeceres,  en días espléndidos,  en días de buen humor, y días de risas y de paseos.

Y sé que no los voy a tirar nunca porque son zapatos mágicos.
Son zapatos de infancia, zapatos de madre, zapatos de querer ser mayor.
Y a mí me gusta mi infancia, y me gusta mi madre. Y como son prodigiosos, ahora con ellos  me veo  la niña que entonces era.


Así que desde aquél lejano día,  los zapatos viajan lo que viajo yo y no pasan de moda, y si pasan a mí me da igual, me los sigo poniendo  para así sentirme segura de seguir siendo yo.





 Fotografía de  ©Lirtea  "El refugio de Lirtea"
Texto ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.