ÍNDICE DEL BLOG:

___ÍNDICE DEL BLOG:

Traducir o no traducir. That is the question

 



El papel que un traductor tiene en una obra es importante y nada fácil.


Traducir una obra no es trasladar literalmente cada palabra de un idioma a otro. El traductor debe trabajar el contexto, los matices, el tono… Su traducción ha de ser fiel a la obra original transmitiendo tanto su esencia como el estilo del autor. Es decir, debe interpretar lo que lee antes de traducirlo.

Teniendo esto en cuenta, lo extrapolo al microrrelato. En este género cada palabra es elegida minuciosamente, cada coma tiene un propósito. Es un género que pone en evidencia que los sinónimos no existen. 

Lo mismo ocurre con las poesías o la prosa poética, donde el ritmo es parte esencial de la obra.


¿Creéis que es posible traducir un microrrelato o un poema sin perder su esencia?

Yo no.

Por eso todos mis libros están traducidos al inglés salvo “Exprimiendo historias. Microrrelatos” y “Esencia. Una mirada diferente”, mi libro de prosa poética. Porque creo que estos géneros, para disfrutarlos plenamente, han de leerse en la lengua del autor.

 

“La poesía es lo que se pierde en la traducción”, frase atribuida al poeta Robert Frost.

                                                                                                                 

 




.

¿Existe la lectura de temporada?

 


gastoninaui


En un principio, pienso que leer se puede leer cualquier libro según te apetezca, pero no deja de ser cierto que yo, sin ir más lejos, no me veo sobre una toalla, en la arena de una playa, leyendo cómo el tacaño Scrooge se sienta junto a una chimenea minúscula para ahorrar carbón.

Hay algo que me dice que, por lo general, hay libros que te apetecen más en una temporada que en otra.

 

👉En Navidad, Mujercitas o Charles Dickens. Que sí, que sí, que sé que soy clásica.

 

👉En Semana Santa, Ben-Hur, o cualquier libro de arte ilustrado sobre el Barroco, con las vidas de los pintores y su trayectoria.

 

👉En abril, mes del libro, qué mejor que leer a Cervantes. Las novelas ejemplares, para variar. O El sueño de una noche de verano, de Shakespeare, que es una verdadera delicia.

 

👉En primavera, que ya sabemos que la sangre altera, hay que leer poesía y por qué no un libro maravillosamente editado por Lancelot como Cereza roja sobre losas blancas, de Maram al-Masri.

 

👉En verano, cualquier título de la colección de mujeres detectives de Alexander McCall Smith, en el corazón de África, historias frescas y breves. O una relectura: Modelos de mujer, de Almudena Grandes.

 

👉En septiembre que todos nos hacemos enmiendas, Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen R. Covey, está claro. Y también un buen libro de cocina para empezar una dieta equilibrada, que los veranos suelen traer malos hábitos alimenticios.

 

👉En noviembre, El burlador de Sevilla, las tradiciones no hay que abandonarlas. Allan Poe, una antología de sus relatos, no me mareo. Drácula, no lo he leído, pero sería buen momento.

 

¿Y vosotros? ¿Tenéis libros que os parezcan más apropiados para una determinada época del año?




.

¿No tienes tiempo para escribir? Hagamos números

 




Existe una orden de prioridades donde la escritura tiene su sitio, a veces minúsculo. Pues bien, no olvidemos que la constancia es un punto que suma.

 


👉30 minutos diarios de escritura:

30 min x 30 días = 15 h/mes

15 h x 12 meses = 180 h/año

180 h = 7 días + 12 h

 

👉Días alternos:

180 h ÷ 2 = 90 h/año

90 h = 3 días + 18 h

 

👉Una hora, dos días a la semana:

1 h x 2 días/semana = 2 h/semana

2 h x 4,345 semanas/mes = 8, 69 h/mes

8,69 h x 12 meses = 104,28 h/año

104,28 h = 4 días + 8 horas + 17 minutos aprox.

 


Yo escribo un microrrelato por día. Mientras voy en el bus, barriendo mi casa, esperando un probador, tomando un café… y lo anoto para que no se me olvide. Ya habrá tiempo para ir puliéndolo.


Alguien dijo: «Si escribes una página diaria, al cabo de un año tendrás un libro de 365 páginas» Las matemáticas son ciencias exactas.



.

Al otro lado -Antonio Sánchez Díaz

 






«Me paso a la otra orilla

a la de los sueños

donde un reloj sin hora

detiene el tiempo

y de nada soy dueño.»

 

 

 

Este verso pertenece al poema Al otro lado, del poemario: Versos despistados de Antonio Sánchez Díaz.

Vamos a diseccionarlo con el permiso previo del autor:

«Pasar a la otra orilla» es un símbolo clásico que se asocia a la muerte, la trascendencia, al paso a otra realidad. En este caso el poeta nos aclara que esa otra orilla es la de los sueños, convirtiendo estos en un símbolo donde las reglas de la realidad no tienen validez. Una vez allí aparece la imagen más poderosa del texto: «un reloj sin hora que detiene el tiempo» una paradoja sugerente pues un objeto creado para medir el tiempo acaba anulándolo. Entramos en un espacio donde la voz poética no es dueño de nada, lo cual se puede interpretar como abandono de toda posesión, o como liberación. Todo es ambiguo, el autor no explica, sugiere y deja espacio al lector.

 

La poesía es un texto literario que normalmente no es narrativo. Su función es expresar un sentimiento, una emoción.

Un microrrelato es un texto narrativo que busca sorprender al lector.

Aún así, vamos a comparar ambos géneros en este verso de Antonio Sánchez

 

—Lo más obvio es decir que es un texto breve, sin adjetivos, consiguiendo una lectura fluida.

—También es obvio una economía del lenguaje. En el microrrelato cada palabra debe justificar su presencia.

—Una imagen central poderosa: «el reloj sin hora». En un microrrelato la existencia de un objeto, un símbolo o una imagen suele funcionar para concretar el significado del micro.

—Elipsis. No cuenta el viaje, no justifica ni explica el desenlace. Sugiere más de lo que explica. El lector participa completando el sentido, la misma complicidad que en un microrrelato.

 

Vemos que la poesía y el microrrelato hablan idiomas distintos, pero podemos asegurar y aseguramos, que comparten exigencias.

Doy las gracias a Antonio Sánchez por haberme permitido, con mi bisturí, ,hacer una incisión transversal a su poema.





.