Si quieres destacar como escritor, aprende de los que ya son inmortales.
Borges, Cortázar, Gabriel García Márquez, Benito Pérez
Galdós, Kafka, Víctor Hugo…
No, no digo que haya que imitarlos, lo que digo es que hay
que entender cómo es la narrativa de estos grandes, para que sus obras sigan
teniendo valor a través del tiempo.
Léelos despacio observando cada giro, la construcción de sus
capítulos, cómo presentan a los personajes, cómo plantean la trama en sus
inicios, “escucha” las cadencias finales…
Puede ser cierto que todo esté ya escrito, pero lo que cambia
es la forma de contar la historia, su construcción narrativa, eso es lo que
hace que unas obras se diluyan en el tiempo como vapor de agua, y otras se
vuelvan imperecederas.
Cuestión de maestría literaria.
¿Y tú, aprendes de los clásicos?







