Participación:
Soñé que soñaba. Ya en vigilia, la realidad resultó ser un mal sueño del que no podría despertar.
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Participación:
Soñé que soñaba. Ya en vigilia, la realidad resultó ser un mal sueño del que no podría despertar.
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Cartas a Isaac
Belén Conde Durán
Clara e Isaac se conocen desde niños, pero hace años que no se
ven. Con motivo del cumpleaños de Isaac, Clara retoma el contacto por carta,
recordando los años felices que vivieron y reflexionando sobre la vida misma. Una
novela epistolar sobre el amor, la vida y el paso del tiempo.
Con esta obra se confirma que menos es más: la sencillez de la
historia y su forma de contarlo logra conmover con gran fuerza.
Aunque la historia se desarrolla únicamente a través de cartas,
cada personaje queda definido con claridad y se percibe completo, no solo como
voces en un papel. Este formato epistolar crea una proximidad inmediata con los
protagonistas, haciendo que sus confidencias y recuerdos se sientan cercanos y
auténticos.
Hablemos con la autora...
— ¿Cómo se
puede transmitir emociones tan auténticas sin haber vivido la historia en
primera
persona?
—Escribí
esta historia en 2008, cuando era más joven. A pesar de eso, creo que hay
sentimientos comunes con los que todos podemos empatizar, los hayamos vivido o
no en primera persona. El paso del tiempo, las cosas que no se dijeron… El
relato fue el vehículo para expresar algunas de ellas.
— ¿Por qué
plantear la novela en formato epistolar?
—No
considero que “Cartas a Isaac” sea una novela. Es un relato largo (por su
extensión, menos de 10 mil palabras). Fue la primera historia larga que
completé, y quería centrarme en las cartas que Clara le mandaba a su amigo de
toda la vida. Quería que la historia se centrara en ella, que la vida de Isaac
y sus opiniones quedaran un poco en segundo plano. Sentí que el formato
epistolar era la forma más sencilla de lograrlo.
—Aunque
los protagonistas de tu historia se presentan solo a través de cartas, logran
sentirse
completos para el lector. ¿Cómo trabajaste su construcción para que se
percibieran
así?
—La clave
para mí es la cotidianidad con la que el lector puede empatizar. Un pueblo
cercano, con costumbres similares en una época y edad concretas, sentimientos
comunes a la
mayoría...
A pesar de que los personajes no se despliegan frente al lector, las cosas que
les
preocupan
y cómo se sienten al respecto los humanizan y, por lo tanto, los acercan al
lector.
—El final
es explosivo, es una sacudida para el lector. ¿Era tu intención provocar esa
reacción o
surgió de manera natural durante la escritura?
—Admito
que quería emocionar al lector con la posibilidad de que dos amigos de la
infancia que llevaban tanto tiempo sin verse volvieran a “conocerse” para que
justo después ocurriesen los acontecimientos finales. Creo que causa un doble
impacto; quizás inesperado. En cualquier caso, y teniendo en cuenta sus
vulnerabilidades, es otra forma de poner a prueba a la protagonista.
—El paso
del tiempo juega un papel fundamental en la historia. ¿Cómo influye tu propia
visión del
tiempo en tu novela?
—Mucho. El
paso del tiempo y sus consecuencias es un tema que toco con frecuencia en mis
historias.
Desde bien pequeña he sido consciente del mismo, y del efecto que causa en las
personas y
en las cosas. Esa melancolía temporal que siempre me ha acompañado se muestra de
diversas formas en mis historias.
—Tus
personajes tienen fuerza por sí mismos. ¿Qué crees que revelan sobre la
naturaleza
humana?
—Creo que
Clara e Isaac son un poco todos nosotros. La melancolía de los tiempos pasados,
de lo que pudo ser y no fue, de los caminos que no tomamos. La tristeza de las
oportunidades perdidas. Esas son ideas comunes a todos.
—En tu
obra, el lector termina de construir la historia en su mente. ¿Qué importancia
tiene
para ti la
complicidad entre autor y lector en tus obras?
—Mucha.
Para mí la escritura es un puente entre el lector y yo. Las cosas que no se
cuentan no solo ponen a prueba su atención, sino que le conceden espacios para
que rellene los huecos en función de sus propias experiencias de vida. Es una
oportunidad para construir una historia propia a partir de lo presentado. Y
eso, además de precioso, es importante.
—Tu novela
es emocionalmente intensa. ¿Crees que esa intensidad proviene más de lo que
se dice o
de lo que desvelas entre líneas?
—Pienso
que un poco de ambas, pues hay frases por parte de Clara que son contundentes.
Sin embargo, lo que no se cuenta y el lector lee entre líneas es igual de
importante.
Mi enhorabuena a Belén Conde por esta obra que, lejos de dejar indiferente, toca con delicadeza el corazón del lector.
Manuela_ferca
Antes de seguir publicando mi percepción sobre las obras que leo, debo aclarar algo.
En mis redes distingo dos grupos de obras:
No obstante, si eres autopublicado o editorial y buscas a alguien que hable bien de tu libro sí o sí, que reseñe sin leerlo o que siga modas, este no es tu perfil de referencia. Pero si después de haber leído esto, aun así, te apetece que reseñe el libro que has escrito o editado, escríbeme un correo. Pero queda clara mi postura. No nos llamemos a engaño.
Primera parte
Era una tarde como otra cualquiera, pero algo en el aire
pesaba más de lo normal. El día anterior había bebido como un descosido y no
recordaba nada desde la cena. Necesitaba salir del apartamento y despejar la
cabeza.
En el portal saludé al portero con un movimiento de cabeza. No
se merece más; sabía que el maleducado no iba a responder. Y eso que el último
día que le pedí ayuda para mover unos muebles le di una buena propina, pero ni
aún así.
Al salir a la calle tuve que frotarme los ojos: la claridad
me cegaba. Tengo que beber menos, pensé. Entonces escuché el llanto del bebé de
Laura, la vecina del quinto. Nuestra relación se rompió cuando me dijo que yo
era el padre del niño. ¡A otro con esas patrañas! No obstante, al pasar, le
hice unas carantoñas al niño y se calmó.
La tarde no iba bien; en cualquier caso, iría a ver a Esteban
que como siempre estaría en el bar bebiendo y fumando. Es lo único que hace. Nunca
debí prestarle aquella suma de dinero, pero me cogió en horas bajas.
Crucé la entrada del bar y allí estaba. Lo llamé. No
reaccionó, ni siquiera giró la cabeza. Supuse que no me había oído con tanto ruido
como había en el local. Me acerqué.
Puse mi
mano sobre su hombro y esta se deslizó como el agua. Un frio extraño me
envolvió. De repente, como un flas, recordé la noche anterior.
No puedo
distinguir con quien estaba, ni siquiera el lugar, pero sí recuerdo la
discusión, el grito, la sangre caliente extendiéndose por el suelo… mi sangre.
No era resaca, es que alguien me había matado.
©Manuela_ferca
(Continuará)
Volvemos al reto con un escritor invitado.
Os traigo la primera parte de un relato escrito por mí. No
está completo.
El desenlace lo publicaré en un par de días, pero no lo escribiré yo: será un
autor invitado quien se encargue del final:
Fabián Fernández Madero (@fabienfernandezmadero en
Instagram).
Juguemos: ¿quién creéis que es el asesino?
A continuación, os doy pistas.
Pistas para resolver el reto
El portero vio sobre uno de los muebles dos relojes de oro.
Laura le advertía de consecuencias si no daba los apellidos
a su hijo.
Esteban no pretendía devolverle el dinero.
La prometida del propietario del bar, se casó con Canelo (el protagonista) y
luego fue abandonada.
IRREVERSIBLE
2ª parte
Por Fabián Fernández Madero @fabianfernandezmadero
Las declaraciones recabadas por el detective Carlos Frey, fueron
las siguientes:
-Dueño del bar: “Por ser un día de mucho calor, había muchos
clientes bebiendo; por lo tanto, estaba muy ocupado. Canelo se fue del bar sin
pagar una abultada deuda, ya que también debía pagar los tragos de Esteban
Fuentes. Salió tambaleándose del bar a las 12:10 del mediodía y se dirigió a su
departamento. Al dar vuelta en la esquina, fue apuñalado y falleció por la gran
pérdida de sangre”.
-El portero: “lo vi caer, me acerqué y, cuando vi el charco
de sangre, llamé a la policía.
-La vecina del 5º piso: Escuché un grito y, cuando me asomé por
la ventana, Canelo yacía en la esquina bañado en sangre.
En el allanamiento del domicilio del portero se hallaron dos
relojes de oro que pertenecían a la víctima. En el departamento del occiso se
halló una carta con amenaza de muerte firmada por la vecina del 5º piso, y Esteban
Fuentes estaba bebiendo en el bar cuando ocurrieron los hechos.
Por lo tanto, El Detective Carlos Frey, resuelve: 1) Detener
al dueño del bar por asesinato. Al portero por robo y a la vecina del 5º por
amenaza de muerte.
Estos fueron los hechos:
Canelo recibe la carta y se va a
beber. Le da las llaves al portero, para que lo ayude a entrar al volver ya que
iba a emborracharse. El portero decide entrar al departamento y robarse los
relojes mientras Canelo no estuviera. El dueño del bar, no pudo haber visto que
Canelo se dirigía hacia su departamento, ni que cayó en la esquina, ni que
murió por una puñalada, por estar con mucho trabajo. El único beneficiado fue
Esteban Fuentes.
@fabianfernandezmadero
Gracias a Fabián Fernández Madero por aceptar mi invitación a este reto y a todos quienes hayáis seguido esta propuesta, pensada para crear
comunidad, entretenernos y, ante todo, descubrir autores.
Si
alguien quiere ser el próximo escritor invitado, solo tiene que decírmelo por correo.
Hasta el próximo ¡Descubre al culpable!
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