La ciudad nunca duerme
Autor: Ramón Gallart
De venta en Amazon
Hay algo que define las novelas de Ramón Gallart: la
cercanía de sus historias. Los personajes y sus conflictos podrían formar parte
de nuestra propia vida. Historias cotidianas, reconocibles. Esta es
precisamente lo que consigue atraparnos de sus novelas. Esta no iba a ser
menos.
En esta novela, el protagonista se convierte en el eje de un
conjunto de historias con personajes y circunstancias muy diferentes: desavenencias
de pareja, la responsabilidad de tener un hijo, una vida en la que se pierde la
ilusión, alguien que no recuerda su pasado... Aunque cada una de ellas tiene su
propio recorrido, todas terminan formando un entramado en el que las
experiencias de unos personajes dialogan con las de los demás y contribuyen a
construir una visión más amplia de la vida del protagonista. Por otro lado, todas estas circunstancias
muestran las múltiples facetas de las relaciones humanas, con sus dudas, sus
dificultades, sus afectos y contradicciones.
A través de diálogos filosóficos, el autor nos lleva a la
reflexión y nos muestra cómo determinadas decisiones, de una manera u otra, terminan
marcando nuestras vidas.
Esta capacidad para convertir lo cotidiano en el centro de
la novela me recuerda a autores como Rayimond Carver, cuya obra encuentra
también en lo corriente y en las pequeñas circunstancias de la vida una fuente
de historias.
En resumen: una novela con un lenguaje sencillo y una
lectura fluida, en la que las relaciones humanas, las decisiones y sus
consecuencias se entrelazan para mostrarnos que, detrás de situaciones
aparentemente sencillas, siempre hay una historia que contar.
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Muchas gracias, Manuela. Una preciosa y, para mí, valiosísima reseña.
ResponderEliminarRamon
EliminarMis reseñas no son tal, son textos donde se refleja lo que la lectura me ha transmitido. Ni quito ni pongo.
GRacias.
Gracias por la reseña, Manuela, la tendré en cuenta.
ResponderEliminarUn abrazo
Brurata
EliminarABrazos :))
Hola, Manuela. En pirmer lugar, gracias por esta reseña. En segundo lugar, te seré muy sincero. Si bien el tema que expones me resulta muy atractivo, lo de los diálogos filosóficos que echa un poco para atrás, pues casos similares me han resultado un tanto agobiantes. Y en lo referente a la similitud con las obras de Raymond Carver, te diré
ResponderEliminarNo he podido terminar ni corregir mi comentario anterior porque se me ha escapado sin darle a publicar. Decía que leí hace tiempo una recopilacipon de relatos de Raymond Carver, pues me lo aconsejó mi profesora de escritura creativa y me llevé un chasco, pues me aburrió un montón y además los finales tan abiersso como los que utiliza en esa obra no me agradan, dejádome ojiplático con la sensación de no haber entendido nada, je, je.
ResponderEliminarUn abrazo.
Josep Mª
EliminarLos libros son como la música o incluso la comida. A todos no nos llega lo mismo, no nos gusta lo mismo y como digo siempre: ni siquiera a uno mismo le llega siempre lo mismo sino que depende de la etapa vital por la que esté pasando.
SAludos.