RETO UNA IMAGEN, UNA HISTORIA
Participación:
Desde el día en que perdió la vida en el naufragio, los días
se le hacen interminables. Si al menos el televisor tuviese cobertura…
Campirela -Campirela-
La habitación sumergida es su propio reflejo, un mundo donde todo parece quieto, pero por dentro falta el aire. Se ahoga en silencio, sin gritos, sin gestos, solo con esa presión que nadie ve.Y aun así, desde arriba, una luz insiste. No sabe cómo salir, pero algo en él recuerda que existe un camino hacia la superficie.
La casa encendida -La casa encendida-
En penumbra como siempre nuestra salita mientras el sol se cuela como un rayo divino por la ventana. No sé si es un sueño recurrente, pero al final me veo con el agua por las rodillas y pidiéndote que salgas inmediatamente del recinto, porque de lo contrario morirás ahogada como la vez pasada y no quiero volver a lo mismo. Es demasiado duro verme de nuevo solo y con la certeza de saber que no volverás. Siempre quise salvarte, pero sabes que no se nadar. Mi consuelo es dormirme mirando tu reflejo esperando que me des el beso de despedida.
Alfred Comerma - Crónicas Poulardas-
Estaba claro que no se había enterado de la orden de abandonar el barco; por estar absorto con una serie de TV, superintrigante, toda la travesía. Pues, con lo poco sociable que era, se lo pasaba mejor en el camarote viendo la tele que teniendo que compartir mesa con cualquier zafio personaje, así que solo salía muy de mañana para respirar aire fresco. Así que, al abrir la puerta de su cabina, aquello fue una inundación en toda regla y, al darse cuenta de que el barco se había hundido, se apercibió de que siempre le llamaban el pulpo.
Onminayas -Las palabras insolentes-
Mientras para el resto del mundo la "Tierra Seca" era un mito tatuado en la espalda de una niña, para El Marinero, la tierra firme era simplemente aquel salón sumergido bajo las aguas. Él lo consideraba su refugio de verano, lejos del caos del Trimarán y los Smokers. Mientras los de fuera seguían desviviéndose por un puñado de polvo, él prefería bajar a su segunda vivienda, para contemplar cómo la luz esmeralda se filtraba a través del techo líquido, iluminando los restos de un mundo que, hacía tiempo, había dejado de existir.
Sentado en su sillón relax, poseía ya lo que todos buscaban: un rincón donde la vida de antes seguía intacta... bajo el océano.
Para El Marinero, las vacaciones consistían en eso: disfrutar el silencio de ese acuario privado donde el tiempo, simplemente, se detenía unos instantes para él.
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La habitación sumergida es su propio reflejo, un mundo donde todo parece quieto, pero por dentro falta el aire. Se ahoga en silencio, sin gritos, sin gestos, solo con esa presión que nadie ve.Y aun así, desde arriba, una luz insiste. No sabe cómo salir, pero algo en él recuerda que existe un camino hacia la superficie.
ResponderEliminarGracias, por el reto, feliz tarde.
Campirela_
EliminarMuchas gracias por tu participación. No fallas nunca a la cita :))
En penumbra como siempre nuestra salita mientras el sol se cuela como un rayo divino por la ventana. No sé si es un sueño recurrente, pero al final me veo con el agua por las rodillas y pidiéndote que salgas inmediatamente del recinto, porque de lo contrario morirás ahogada como la vez pasada y no quiero volver a lo mismo. Es demasiado duro verme de nuevo solo y con la certeza de saber que no volverás. Siempre quise salvarte, pero sabes que no se nadar. Mi consuelo es dormirme mirando tu reflejo esperando que me des el beso de despedida.
ResponderEliminarDesde hace mucho tiempo no había participado en tus retos, Manuela. Muy interesante hacernos trabajar, jajajaj.
Besicos muchos.
La casa encendida
EliminarLa imaginación no debe descansar :)) Gracias por participar.
BEsissss...
Aquí te dejo una posibilidad. ;)
ResponderEliminarEstaba claro que no se había enterado de la orden de abandonar el barco; por estar absorto con una serie de TV, superintrigante, toda la travesía. Pues, con lo poco sociable que era, se lo pasaba mejor en el camarote viendo la tele que teniendo que compartir mesa con cualquier zafio personaje, así que solo salía muy de mañana para respirar aire fresco. Así que, al abrir la puerta de su cabina, aquello fue una inundación en toda regla y, al darse cuenta de que el barco se había hundido, se apercibió de que siempre le llamaban el pulpo.
Saludos
Alfred
EliminarLos apodos siempre tienen base :)) :))
SAludos
Muy buenas propuestas :) la verdad es que la imagen da mucho juego, seguiré leyendo ;)
ResponderEliminarBeauséant
EliminarSí, cada vez que hago un reto me admiro de las respuestas. Me encantan.
SAludos.
Mientras para el resto del mundo la "Tierra Seca" era un mito tatuado en la espalda de una niña, para El Marinero, la tierra firme era simplemente aquel salón sumergido bajo las aguas. Él lo consideraba su refugio de verano, lejos del caos del Trimarán y los Smokers. Mientras los de fuera seguían desviviéndose por un puñado de polvo, él prefería bajar a su segunda vivienda, para contemplar cómo la luz esmeralda se filtraba a través del techo líquido, iluminando los restos de un mundo que, hacía tiempo, había dejado de existir.
ResponderEliminarSentado en su sillón relax, poseía ya lo que todos buscaban: un rincón donde la vida de antes seguía intacta... bajo el océano.
Para El Marinero, las vacaciones consistían en eso: disfrutar el silencio de ese acuario privado donde el tiempo, simplemente, se detenía unos instantes para él.
Saludos Insolentes!!
Onminayas
EliminarVaya, una historias que da para una novela.
SAludos agradecidos.
Manuela, me ha encantado la tuya: es muy mía.
ResponderEliminarOnminayas
EliminarPues me alegro mucho en la coincidencia.
En mis historias es habitual que conviva la muerte con lo jocoso.
¿Un psicólogo en la sala? :)) :))