Reto literario -Zapatos al agua-

 


Autor desconocido


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Campirela_  -Campirela-

Esas zapatillas saben lo que la sombra esconde. Por eso se adelantan a ella, confiando en que el charco bastará para lavar la mala conciencia de una mente torturada. El agua se disipa, pero el misterio permanece, se hunde bajo la tierra, que filtra y guarda la esencia de lo que nadie debería conocer.


Erik -Noctambia-

La verdad es que estaba tan embelesado mirando como esas ondas en el agua con cada nueva gota se hacían mas y mas grandes. Que le comentaba ese, para mi bello motivo artístico y catóptrico en la superficie húmeda, sin siquiera mirar a mi interlocutor, que asentía amablemente a mis explicaciones, mas bien como quien contesta a un tonto por quitárselo de encima. Por eso un poco molesto, levante la mirada para ver directamente a quien me daba esa sensación de insolencia, cuando con una terrible sorpresa se apodero de mí al comprobar tan solo unos zapatos flotando sobre el agua. ¡Alguien se había dejado tras de si y sus zapatos su reflejo!


Chema -Mi mundo de papel-

Azucena caminaba por su barrio de Vallecas, cuando empezó a caer un chaparrón. Sus deportivas tenían las suelas agrietadas, debido a sus largas caminatas. El agua fría que se filtraba era insoportable, sentía casi dolor físico en sus pies. Entró en una zapatería de la avenida de la Albufera y se compró unas botas. Se sentó en un banco en la plaza vieja, se quitó las deportivas y los calcetines -que también tenía empapados- y se calzó sus botas nuevas. Entonces, Azucena pensó: "haré el experimento de dejar aquí mis zapatillas, a ver si mañana siguen estando".


Ester -Autodidacta-

He salido a por un café y mis zapatillas me guardan el charco, es un mirador de estrellas y si te asomas puedes subir a por una.


Ricard Pardo -Noxland, el país de Nox-

Y yo que estaba preocupado por perder la cabeza... y resulta que este buen mozo lo ha perdido todo menos su reflejo. ¡Y sin siquiera desanudar los cordones de las zapatillas!
Tiene toda la pinta de tratarse de una abducción que además ha provocado un desplazamiento de ondas gravitacionales y una distorsión del espacio/tiempo. Mirad vuestro móvil que quizás el reloj atrase y el GPS diga que estáis en Tombuctú.


Alfred -Crónicas Poulardas-

Mala sombra
Había sido un día de mierda, creo que francamente las cosas no podían ir peor, pero eso es de mal decir, pues solo invita a que realmente se cumpla y sí, salga otro peor. Por lo cual decidí romper con todo, no era cuestión de dejar cosas pendientes del pasado que me pudieran atrapar en alguna mala tela de araña. Así que ya puestos, opté por lo más fácil para mí, dejar mi mala sombra tras aquel charco inmundo y mis zapatos, para pisar mucho mejor la próxima vez.


Guillermo Castillo -Microbrevedades-

Fatalistas
—Preferimos morir insolados que ahogados —le dijo un zapato a su igual.
Ajustaron los cordones. El agua llegó igual.


Onminayas -Las palabras insolentes-

La surrealista anomalía
Solo quedaron las zapatillas sobre el asfalto mojado, como dos pateras negras a la deriva en un mar de lluvia. El resto de su cuerpo no se había ido; simplemente se había cansado de la solidez y ahora se extendía, líquido y oscuro, mimetizado sobre el charco. Lo malo no fue su extraña ausencia, sino que, al pasar junto a ellas, escuché cómo el agua me llamaba por mi nombre de pila.


Manuela -Dama de agua-

El mundo me llama, pero mi cuerpo ya no responde. He arrojado mis zapatos al arroyo para que sigan el camino que el paso del tiempo me niega.  




 

 


16 comentarios:

  1. Buenas tardes , me encantan estas propuestas, vamos, ya tengo la mia . La foto es superinspiradora. Gracias, Manuela.
    Esas zapatillas saben lo que la sombra esconde. Por eso se adelantan a ella, confiando en que el charco bastará para lavar la mala conciencia de una mente torturada. El agua se disipa, pero el misterio permanece, se hunde bajo la tierra, que filtra y guarda la esencia de lo que nadie debería conocer.
    Campirela_

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  2. He salido a por un café y mis zapatillas me guardan el charco, es un mirador de estrellas y si te asomas puedes subir a por una. Abrazos

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  3. Azucena caminaba por su barrio de Vallecas, cuando empezó a caer un chaparrón. Sus deportivas tenían las suelas agrietadas, debido a sus largas caminatas. El agua fría que se filtraba era insoportable, sentía casi dolor físico en sus pies. Entró en una zapatería de la avenida de la Albufera y se compró unas botas. Se sentó en un banco en la plaza vieja, se quitó las deportivas y los calcetines -que también tenía empapados- y se calzó sus botas nuevas. Entonces, Azucena pensó: "haré el experimento de dejar aquí mis zapatillas, a ver si mañana siguen estando".

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    1. chema
      Tú siempre con tus experimentos :)) Muy bueno, GRacias :))

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  4. La verdad es que estaba tan embelesado mirando como esas ondas en el agua con cada nueva gota se hacían mas y mas grandes. Que le comentaba ese, para mi bello motivo artístico y catóptrico en la superficie húmeda, sin siquiera mirar a mi interlocutor, que asentía amablemente a mis explicaciones, mas bien como quien contesta a un tonto por quitárselo de encima. Por eso un poco molesto, levante la mirada para ver directamente a quien me daba esa sensación de insolencia, cuando con una terrible sorpresa se apodero de mí al comprobar tan solo unos zapatos flotando sobre el agua. ¡Alguien se había dejado tras de si y sus zapatos su reflejo!

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  5. Hola Manuela, te dejo mi texto. Saludos

    Mala sombra

    Había sido un día de mierda, creo que francamente las cosas no podían ir peor, pero eso es de mal decir, pues solo invita a que realmente se cumpla y sí, salga otro peor. Por lo cual decidí romper con todo, no era cuestión de dejar cosas pendientes del pasado que me pudieran atrapar en alguna mala tela de araña. Así que ya puestos, opté por lo más fácil para mí, dejar mi mala sombra tras aquel charco inmundo y mis zapatos, para pisar mucho mejor la próxima vez.

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    1. Alfred
      Sí, a veces el día se tuerce y es complicado enderezarlo, pero mira, tu protagonista ha encontrado la solución :)) G
      GRacias...

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  6. Y yo que estaba preocupado por perder la cabeza... y resulta que este buen mozo lo ha perdido todo menos su reflejo. ¡Y sin siquiera desanudar los cordones de las zapatillas!
    Tiene toda la pinta de tratarse de una abducción que además ha provocado un desplazamiento de ondas gravitacionales y una distorsión del espacio/tiempo. Mirad vuestro móvil que quizás el reloj atrase y el GPS diga que estáis en Tombuctú.

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  7. Fatalistas
    —Preferimos morir insolados que ahogados —le dijo un zapato a su igual.
    Ajustaron los cordones. El agua llegó igual.

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    1. Guillermo
      Un micro como nos tienes acostumbrados, profundo y que te deja pensando. Es verdad que luchar contra la vida, a veces contra quienes la rigen... es una batalla perdida. Genial.

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  8. La surrealista anomalía
    Solo quedaron las zapatillas sobre el asfalto mojado, como dos pateras negras a la deriva en un mar de lluvia. El resto de su cuerpo no se había ido; simplemente se había cansado de la solidez y ahora se extendía, líquido y oscuro, mimetizado sobre el charco. Lo malo no fue su extraña ausencia, sino que, al pasar junto a ellas, escuché cómo el agua me llamaba por mi nombre de pila.

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    1. Onminayas
      Excelente. Te doy las gracias por traernos tan buen micro.
      SAludos y esperamos volver a verte.

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