El coronel no tiene quien le escriba
Un coronel retirado que, junto a su esposa, sobrevive en la
miseria mientras espera la notificación de su pensión de jubilación.
Estamos ante una gran metáfora: la historia de una espera
interminable simbolizada por una carta que no llega. Carta que representaría la
burocracia y la indiferencia del Estado hacia sus ciudadanos. El coronel
encarna la esperanza, su esposa la cruda realidad cotidiana, y el pueblo
refleja la complicidad ciudadana frente a la injusticia, al perpetuar
pasivamente la corrupción y la negligencia del sistema.
Los personajes están magistralmente definidos:
El coronel sin carácter, perseverante y lleno de esperanza.
Su esposa, pragmática, que empuja al coronel a encontrar soluciones
concretas.
El pueblo que a pesar
de estar hundido en la pobreza es cómplice del estado incluso aparecen ciertos
personajes que contribuyen activamente a esta degeneración, reflejando la
decadencia general de la sociedad.
La narrativa es lenta, envolvente, sin adornos innecesarios.
García Márquez no cuenta: muestra. No necesita detallar cómo es cada personaje,
lo descubrimos a lo largo de la narración. Su estilo es sobrio, austero,
recurriendo muy poco a adjetivos o adverbios que apenas utiliza.
El final, aunque abierto, es brillante: resume la obra; es
la dignidad del coronel y su perseverante esperanza frente a la indiferencia
del mundo.
En definitiva, es una historia de injusticia social y
resistencia humana, una reflexión sobre cómo la dignidad convive con la miseria
y cómo la esperanza se convierte en resiliencia.
Particularmente García Marquez me resulta denso, pero
escribe con tal maestría que no me resisto a leer sus obras. Esta novela es
corta y la recomiendo a todo aquel que disfrute de la buena literatura, si es
que hay alguien que aún no la haya
leído.
Quienes ya conozcáis esta obra ¿qué os ha parecido?
.

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