Catedral
Raymond
Carver
Relatos que reflejan la vida cotidiana en toda su crudeza:
rutinas que asfixian, trabajos que no llenan… es la sensación constante de vivir
atrapado en la propia existencia.
Los personajes atraviesan fracasos emocionales que los dejan
frustrados, perdidos. Vidas humildes, frágiles, con una profunda pobreza
afectiva, siempre tratados con una mirada compasiva, nunca con burla.
La
narrativa de Carver es sobria, sin adornos, centrada en acciones mínimas. El
autor solía afirmar que escribía lo justo y necesario, y es así, cada detalle
tiene su significado, nada sobra. No hay que olvidar que este autor es
integrante del realismo sucio: sobriedad, personajes comunes,
vidas corrientes con problemas cotidianos. Una narrativa exenta de adornos con
pocos adverbios y adjetivos y lenguaje directo.
También es habitual en él, la introducción de pequeños
detalles surrealistas, imágenes o eventos que no encajan en la normalidad y que
llegan a ser absurdos. Son símbolos de algo mas profundo. Como en el primer
relato Plumas, la existencia de un pavo real que gobierna sobre
los personajes.
Personalmente, he de decir que ha sido una lectura que no me
ha atrapado. Valoro que son textos construidos de manera excelente, pero no
consiguieron atrapar mi atención, no tuve empatía por sus personajes ni por sus
historias. Salvo dos relatos que detallo a continuación:
Parece una tontería. - historia de unos padres que pierden a su
pequeño hijo en un accidente. El panadero intenta consolarlos escuchándole y
ofreciéndoles pan recién hecho. Lo cotidiano y lo trágico conviven en una misma
escena.
En música podríamos decir que la figura del panadero es el
bajo continuo del barroco: esa línea acompañante que proporciona la base
armónica sobre la que se construye la música, aquí sosteniendo la historia y el
mensaje propiamente: El dolor no se soluciona con grandes gestos.
La catedral. - donde confieso mis dudas sobre
si la tensión que relata es sexual o emocional. Viendo el resto de relatos me
decanto por la segunda opción, en este caso el relato reflejaría la diferencia
entre conexión carnal y espiritual. El protagonista aprende a ver la vida desde
otra perspectiva.
Relatos que dejan ver el interés de Raymon Carver por la
fragilidad humana y la vida cotidiana, por los pequeños gestos y emociones que
conforma nuestra existencia.
©Manuela_ferca


Hace más de veinticinco años que leí este título y no lo recuerdo demasiado bien, pero sí la inquietud permanente, la sensación de que algo va a pasar, la mezcla de lo cotidiano y lo trágico. Recuerdo que me atrapó su estilo. Algún día lo tengo que volver a leer porque lo tengo muy lejano. Saludos.
ResponderEliminarJoselu
EliminarYo lo leí hace como un mes y lo que es cierto es que me llamó mucho la atención. "Realismo sucio" en toda su esencia.
SAludos.
Creo que lo hemos hablado alguna vez, por un lado los escritores son hijos de su tiempo y, por otro, hay libros que deben leerse en un momento concreto para significar algo... Yo leí a Carver en su momento y, sí, a mi me llegó... Si lo leyese ahora....
ResponderEliminarBeauséant
EliminarCompletamente de acuerdo. No descarto que un día relea el libro y sienta empatía por los personajes. Claro que sí.
SAludos.
Carver sabe manejar el cuento. El cuento frente a la novela, decía Borges preferirlo, quizás por aquello de que la novela era muy de carpintería, y se dispersaba, ante la brevedad y pricisión del cuento. Indudablemente en Carver no todo es bueno, y La catedral, yo me quedo con Vecinos esa pareja que conformaban BIll y Arlene, para quienes tenían una buena razón para no separarse: eran felices.
ResponderEliminarUn abrazo. Carlos
Carlos Augusto
EliminarVecinos es un relato que no pertenece a la antología Catedral, pertenece a otra antología que publicó antes y que tiene un título muy peculiar: "Quieres hacer el favor de callarte, por favor?" Un libro que, precisamente, siempre se pone de ejemplo como realismo sucio puro y duro, estilo que a mí me chirría :))
ABrazos.
A mí sí me gusto. El realismo sucio no es para todos. :)
ResponderEliminarCabrónidas
EliminarEse es el asunto, que a cada uno nos va un estilo dentro de un momento dado. Pero por encima del gusto hay que reconocer la calidad de la obra, y este es un muy buen libro.
SAludos :))
De este autor me hablaron maravillas en el taller de escritura creativa al que asistí hace ya unos cuantos años. De él solo he leído una recopilación de relatos, cuyo título ahora no recuerdo, y que no me satifizo en absoluto, pues abusaba, en mi opinión, de los finales abiertos, esos que te dejan sin saber interpretarlos, pensando si eres tonto, y con cara de ????
ResponderEliminarUn abrazo.
Josep
EliminarMe hace gracia lo que dices. La verdad es que algunos relatos son como cuadros vanguardistas que solo el artista los interpreta :))
ABrazos.