El papel que un traductor tiene en una obra es importante y
nada fácil.
Traducir una obra no es trasladar literalmente cada palabra
de un idioma a otro. El traductor debe trabajar el contexto, los matices, el
tono… Su traducción ha de ser fiel a la obra original transmitiendo tanto su
esencia como el estilo del autor. Es decir, debe interpretar lo que lee antes
de traducirlo.
Teniendo esto en cuenta, lo extrapolo al microrrelato. En este género cada palabra es elegida minuciosamente, cada coma tiene un propósito. Es un género que pone en evidencia que los sinónimos no existen.
Lo mismo ocurre
con las poesías o la prosa poética, donde el ritmo es parte esencial de la obra.
¿Creéis que es posible traducir un microrrelato o un poema sin
perder su esencia?
Yo no.
Por eso todos mis libros están traducidos al inglés salvo “Exprimiendo
historias. Microrrelatos” y “Esencia. Una mirada diferente”, mi libro de prosa
poética. Porque creo que estos géneros, para disfrutarlos plenamente, han de
leerse en la lengua del autor.
“La poesía es lo que se pierde en la traducción”, frase
atribuida al poeta Robert Frost.

Pienso que estas en lo cierto con tu comentario. Al menos en blogger las traducciones que hace google de poemas no salen textuales muchas veces. Sobre todo en idioma portugués, en mi experiencia. Un abrazo.
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EliminarGil
Entiendo que en Google las traducciones son con programas, que es como decir que es el colmo de una mala traducción.
ABrazosss :))
Soy partidario tanto de la traducción como del doblaje por la evidente razón de que no conozco otras lenguas. Creo que sólo los que pueden comparar la traducción en dos idiomas están en condiciones de apreciar los matices que se pierden. Sólo nos queda confiar en que la traducción sea honrada y profesional.
ResponderEliminarSalu2.
Dyhego
EliminarNo te quito razón, pero no es lo mismo una novela o un ensayo que la traducción de un género como es la poesía, por ejemplo. Pienso que en esta o se pierde el ritmo, o la musicalidad o tienes que cambiar las palabras completamente. Digo yo, vamos, no sé.
SAludos
Dejando al margen lo de "traductor, traidor". Es la única manera de poder llegar a una enorme producción literaria allende nuestro ámbito cultural.
ResponderEliminarSaludos.
Alfred
EliminarPero ahí entraríamos en otro tema: cantidad o calidad.
SAludos.
Cuando leo un libro escrito en otra lengua, siempre me pregunto cuánto de la voz que escucho pertenece al escritor y cuánto a quien lo ha llevado a mi idioma. Seguramente algo se queda por el camino, pero una buena versión también nos abre la puerta a autores que de otra manera nunca conoceríamos. En los textos más breves, donde hasta un silencio cuenta, el reto debe ser enorme. Un abrazo.
ResponderEliminarAngelo
EliminarEstoy contigo en la primera parte, incluso en la segunda pero añado que es un reto perdido. Pienso.
ABrazos.
Tiene que ser dificilísimo la traducción de un texto literario. Cada idioma es una forma de ver el mundo, y resulta muy complicado pasar de uno a otro dejando en el lector la misma sensación. Comprendo que esto se agrava todavía más en el caso de los microrrelatos y los poemas, porque entra la sensibilidad y los sentimientos. Estoy d eacuerdo contigo.
ResponderEliminarUn abrazo Manuela
Brurata
EliminarImagínate incluso hablando de una novela, traducir del japonés al español. Pienso que el resultado se aleja bastante del original. Pero claro, entiendo que si lo queremos leer, no hay más remedio que sea traducido. Lo único: no perder de vista este gran detalle.
ABrazos.
Con los que me gustan, por ejemplo; Baudelaire o Poe, procuraba tener si era posible una edición bilingüe. Acota mucho el trabajo. Luego ya es cosa de cada uno afinar mas o menos.
ResponderEliminarSalud.
Erik
EliminarMi inglés no da para tanto como para leer el original y tengo que conformarme con la traducción :((
SAludos.
Yo sí lo creo. Hay excelentes traductores humanos. Y supongo que, a estas alturas, nadie los compara con cualquier burdo traductor online de los que hay a patadas, sean gratuitos o de pago.
ResponderEliminarAparte, creo que es un error pensar que un traductor literario tan solo traduce. Demuestra desconocimiento y frivoliza tan complicada tarea.
Cabrónidas
EliminarNo se habla de que el traductor sea bueno o malo. Por muy bueno que sea, tú mismo lo dices: el traductor interpreta.
Con las palabras, dentro de un mismo idioma, se juega a la ambiguedad, a introducir modismos, a evocar titulares, frases hechas... Si lo pasas a otro idioma todo esto se pierde o se "interpreta" a algo completamente distinto. Si en el idioma primitivo es importante la sonoridad, por ejemplo, al traducirlo habrá que sacrificar algo para producirla o se sacrifica la propia musicalidad...
En fin, no es lo mismo, que haya que aceptarlo, vale, pero en poesía o microrrelato, pienso que el cambio es demasiado brusco.
Pero son opioniones todas muy válidas.
SAludos.
Estoy de acuerdo contigo, la poesía no se puede ni debe traducir, todo lo más se puede versionar. Y es ese caso es mejor hacerlo en forma de prosa, salvo que el traductor se atreva a dar ritmo poético al texto.
ResponderEliminarRicardo
EliminarHas utilizado la palabra justa y real: versionar.
Con eso ya está todo dicho :))
SAludos.
Traducir implica meterse en la piel y el pensamiento del autor, para interpretarlo cabalmente. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarCarlos
EliminarSí, la cuestión es que una obra artística como es la literatura, no tiene un solo significado, no tiene una sola interpretación sino tantas como lectores tiene la obra. Aceptar una traducción implica aceptar la interpretación del traductor.
ABrazos.
Si pudiese elegir un súperpoder, sería el de leer a cualquier autor en su lengua original, incluido latín, griego antiguo o lo que sea :) Como no es así, por desgracia, recurro a los esforzados traductores que, mucha veces, marcan la diferencia entre que un libro me guste o no... En poesía, claro, la poca que he leído, la he leído en ediciones que conservan el original y la traducción al lado.
ResponderEliminarDigamos que, qué remedio, ¿verdad?
Beauséant
EliminarCompletamente de acuerdo contigo. Bueno, yo superpoder pediría probablemente otro :)) :))
SAludos.
Siempre quedan cosas en el camino, siempre algo se pierde, o algo se agrega. Es inevitable.
ResponderEliminarSaludos,
J.
José A.
EliminarYo diría que es como el juego del teléfono, se va desvirtuando el mensaje hasta llegar a un meme del original.
SAludos
Siempre he dicho que los traductores están infravalorados y muchas veces ignorados. La gente lee una obra traducida de una lengua extranjera y dice "qué bien escribe este autor" sin tener en cuenta la labor y el merito del traductor. Si puedo, yo prefiero leer una obra en la lengua en que fue escrita, ya sea el inglés o el francés, y lo mismo me ocurre con las novelas originalmente escritas en catalán, pues muchas veces te ofrecen la versión en castellano sin informarte de ello.
ResponderEliminarSi el traductor no es lo suficintemente escrupuloso y no respeta la esencia de lo que el autor ha querido transmitir, se pierde mucho por el camino.
Un abrazo.
José Mª
EliminarSuscribo lo que dices. La importancia de un traductor no está valorada y la relatividad del resultado ni está ni se le espera.
Abrazos
Comparto tus palabras Manuela.
ResponderEliminarAbrazos.
Conchi
EliminarSí, quienes leemos mucho es un hecho que no nos pasa inadvertido.
Abrazos