RETO LITERARIO
-Descubre al culpable-
EL PRECIO DE UN
SUEÑO
La
fiesta estaba en pleno apogeo. El murmullo de los invitados se mezclaba con el
tintineo de las copas y el suave rumor de un piano. Todos esperaban ver la
nueva adquisición de J.K.R., anfitrión y coleccionista de arte.
Esteban,
el hijo del anfitrión, no hacía más que beber y deambular por la sala.
-Párate un poco, Esteban, se te ve nervioso.
-Estoy cansado de estar aquí. Quiero irme.
-Lo harás en cuanto presente la obra. Ahora colócate bien la
camisa y abróchate la chaqueta. Pareces
venir de un taller. Nunca estás a la altura de nuestro apellido.
En otro lado de la sala, una mujer les observaba. Era Marta,
antigua pareja de J.K.R.
-Cuánto tiempo sin verte.
-No podía perderme la presentación de tu nueva adquisición. Por
cierto, cuando vivíamos juntos, tus invitados se reducían a tus amiguitas.
-Si vas a empezar con tus reproches…
-No, mejor brindemos por los viejos tiempos.
—Pasemos todos a la sala contigua —dijo el anfitrión—. Os
presentaré la litografía que me ha llevado tantos años adquirir. Apenas me la
han entregado hoy. Un sueño hecho realidad que quiero compartir con vosotros.
Ya en la habitación el expositor estaba vacío.
J.K.R. no sabía cómo actuar:
—¿Qué significa esto?
Se volvió hacia Marta:
—¿Tú tienes algo que ver?
—¿Por qué yo?
—Tú sabes moverte por esta casa sin que nadie te vea.
El aturdimiento le impedía pensar, los invitados creían que
todo era parte de una puesta en escena…
—Esteban, tú fuiste el último en salir de esta sala.
—No padre, después entraste tú mismo.
—No digas tonterías ¿qué insinúas?
A la mañana siguiente, la litografía apareció hecha pedazos en
un rincón del salón y el anfitrión muerto a su lado.
©Manuela_ferca
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Volvemos al reto "Descubre al culpable" con un escritor invitado.
Os traigo la primera parte de un relato escrito
por mí. No está completo, no.
Comentad qué ocurrió la noche de los hechos. ¿Quién es el
asesino?
Completaré el relato con la publicación de la última parte
dentro de dos días. Vendrá de la mano de un autor invitado:
Alfred Comerma Prat administrador del blog Crónicas Poulardas
SEGUNDA PARTE
LO QUE PASÓ AQUELLA NOCHE
Escritor invitado: Alfred Comerma Prat
un plus en el currículum), se podía cortar.
Ver en la biblioteca, un atril en medio, vacío, como único motivo a contemplar, deprime
bastante.
Esteban podía mantener la mirada de su padre, gracias al alcohol que corría por sus venas.
Marta, en cambio, ni se inmutó. Realmente los comentarios de su ex le importaban poco.
J.K.R. superado, vivamente encolerizado, canceló la presentación y con la ayuda del servicio,
fue animando a la fauna presente, a desfilar hacia la salida.
Sin gente, J.K.R. pide a su hijo que se retire a sus
aposentos.
—Mañana ya hablaremos, tú y yo con más calma, ahora pasa la
mona.
—Puedo mantener una conversación con total tranquilidad.
—¡No! Mejor vete, no estoy de humor.
—¡Como quieras!
Tras salir Esteban, Marta, que mira la escena con sorna.
Pregunta:
—¿A mí también me vas a echar?
—Tendría que hacerlo, por el balcón.
—¿Me crees culpable de la desaparición?
—Sé lo mucho que te alegras cuando algo me va mal.
—Mejor tomemos una copa en paz.
—Sí, además no te preocupes. ¡Lo sabré!
J.K.R. Cuando la cara le cambia de rojo enojado a cenizo cadavérico, le dice:
—Llevo tiempo esperando, conozco tus trampas, esa litografía
es una reproducción por
lo cual es mejor que la rompas. Este era mi sueño verte así,
a mis pies. ¡Muerto!
Le pone un cúter en la mano. Quedando en la sala dos
cadáveres: la litografía y él.
.



Esto sugiere que la litografía fue escondida por alguien que quería perjudicar al anfitrión emocionalmente, no robarla.
ResponderEliminarEntre los personajes, la que tiene un motivo emocional directo y reciente es la antigua amante.
El hijo tiene tensión, sí, pero su conflicto es más difuso y está borracho.
La hipótesis más fuerte dentro del relato es que la antigua amante escondió la litografía por despecho, y que el anfitrión, al buscarla desesperadamente esa noche, sufrió un episodio (caída, desmayo, ataque) que explica su fallecimiento, encontrándose la obra rota en el proceso.
Tiene muy buena pinta...Esperaremos el desenlace.
Campirela_
EliminarMe encanta el análisis que haces de la situación. Venías para detective.
SAludos.
Estos ricachones dando envidia, tienen muchos enemigos, veremos cómo acaba la historia.
ResponderEliminarSaludos.
Alfred
EliminarBueno, envidia damos incluso quienes no tenemos ni un euro :)) :))
SAludos
Buenas noches. Creo que el culpable es Esteban, el hijo de J.K.R. Este le recrimina que parece "venir de un taller" y que tiene la camisa descolocada y la chaqueta desabrochada. Esto no es solo falta de etiqueta; sugiere que estuvo realizando un esfuerzo físico recientemente (posiblemente forcejeando con el marco o intentando esconder la obra sin ser visto).
ResponderEliminarEl desprecio del padre hacia él es evidente ("Nunca estás a la altura"). Esteban no quería la obra; su intención era destruir aquello que su padre amaba más que a él. Cuando Esteban dice "después entraste tú mismo", intenta sembrar la duda, pero lo que demuestra es que estuvo vigilando la sala contigua más rato de lo normal.
Finalmente, la litografía aparece "hecha pedazos". No fue un robo profesional por dinero (lo que hubiera hecho Marta por despecho o por avaricia), fue un acto de odio y rabia contenida. Romper el "sueño" de su padre era su principal objetivo para aplacar su resentimiento.
Esteban robó la litografía antes de la presentación a los invitados (por eso estaba nervioso y desaliñado). Durante la noche, el padre lo encontró destruyendo la obra en el salón, y en la confrontación, Esteban acabó destruyendo también a su padre. No buscaba su muerte, pero fue un daño colateral.
No habré dado ni una, pero me he divertido un rato. Gracias.
Saludos Insolentes!!
Onminayas
EliminarHas hecho una película, según leía la iba viendo. Genial. Pero claro, el guionista es Alfred, a ver qué se le ha ocurrido :))
SAludos agradecidos.
Muy buena "pareja" la que habéis conseguido Alfred y tú. Si u introducción es buena el final no se queda atrás. Un abrazo y gracias por visitar mi blog.
ResponderEliminarChelo
EliminarMuchas gracias :)) :))
Vaya, que buen final, Alfred: enhorabuena. Yo, como ya adelanté, no acerté ni una. Ahora comprendo que hice lo correcto no estudiando criminología.
ResponderEliminarSaludos Insolentes!!
Onminayas
EliminarAprovecho este comentario para decirte que estuve en tu blog y aun está retumbando en mi mente tu relato "Lo que aún nos queda" . Es buenísimo, subí el enlace a un grupo que administro de blogs en Fb. Como no aceptas comentarios no te pude dar la enhorabuena.
Manuela, vengo igual a agradecértelo aquí, en tu casa. Hace años que tuve que abandonar mi blog; nunca dejé de escribir (no puedo), pero sí de publicar. Fue doloroso, pero tuve mis motivos. Ahora he vuelto y soy más feliz haciéndolo de esta forma.
ResponderEliminarHoy te envío Saludos Mesurados.
Onminayas
EliminarQué pena, no hay muchos relatistas con calidad y tú se ve que dominas este género.
SAludos, hoy tristes.