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Textos y fotografías de una realidad donde nada es lo que parece
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Raíces





Esta es la historia de un país diminuto. En él siempre había reinado la armonía  hasta que llegó un forastero con un ordenador, una herramienta por el que conocieron  otros lugares del mundo con distintas costumbres y  distintas leyes. Esto les produjo tal inquietud que el país se bloqueó.

Después de discernir mucho sintieron  la necesidad imperiosa de hacer cambios drásticos: era imprescindible hablar otro idioma  más internacional, producir los zapatos en fábricas y no manualmente, cambiar los carros por metros suburbanos,  tener un himno más acorde a los nuevos tiempos…  
Pero una transformación tan compleja para ellos era impensable.
El presidente encontró la solución: todos emigrarían a esos países tan florecientes.


Al presidente le tocaba hacer el equipaje. Es difícil hacer la maleta de un país, no podía dejar nada importante,  así que le llevó mucho tiempo.

Al fin la terminó. En esa maleta guardó las palabras que  utilizaban y no aparecían en el diccionario,  los remedios ancestrales contra males comunes, las fiestas que  celebraban desde tiempos remotos y por supuesto en la maleta introdujo a todos los habitantes del país sin olvidar ninguno.

Llegó la hora de partir.


Una vez en  la frontera de su destino, el policía de aduanas le preguntó si tenía algo que declarar.

—Si, tengo mucho que declarar —dijo el presidente mirando  la maleta. De ella empezaron a salir uno por uno todos los habitantes.

—Yo llevo las viejas historias que me contaba mi abuela en la noche  declaró el primero en salir.
Yo los pasos de baile que aprendí en una romería.
—Yo el secreto de hacer el buen queso.

Todos iban declarando según salían y se miraban  entre ellos cada vez con mayor sentimiento de añoranza.

 Cuando cayó la primera lágrima  el presidente concluyó:

—Señor agente, siento haberle hecho perder el tiempo, volvemos a casa.


Y los habitantes, felices, retornaron  a su país.





Texto y Fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.



63 comentarios:

  1. Que linda historia amiga ..es tierna , sentimental , con mucha moraleja pero lo mejor es que la has escrito con amor ..sin duda eso llega a los lectores..Al menos a mi me llegó .Gracias Manuela escribes muy bonito .
    Besos y buen viernes.

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  2. Un final nostálgico pero incierto. Las migraciones son reales. Se deja atrás todo y en una pequeña maleta se meten algunos objetos necesarios para el viaje. Se abandona la casa, el pueblo, la tierra, las costumbres y se va a un nuevo país donde lo recibirán a uno con variado humor. A veces bien, a veces mal. El emigrante se lleva todo en una pequeña maleta, ese es su mundo, y su viaje a otras tierras tiene efectos que durarán toda la vida, lo transformarán profundamente, a él y a sus hijos, que portarán con ellos los recuerdos cálidos de un mundo primigenio pero pobre... El mundo se ha hecho como es por las migraciones. No hay vuelta atrás como se cuenta en este relato. Irse es una señal de valentía porque hay que arrostrar el destino y dejar atrás un mundo que se idealiza. Saludos cordiales.

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    1. La gente que va a otro país con idioma distinto, cultura distinta, que deja todo tan lejos... son de admirar.
      SAludos ¡¡¡

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  3. Es que no hay nada como perder lo que se tiene para valorarlo adecuadamente.

    Alguien dijo que la princ ipal causa de la envidia es la comparación. Querer lo que otros tienen se necesite o no.

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    1. No había oído eso de que la principal causa de la envidia es la comparación, pero me resulta muy coherente. La anoto. SAludos.

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  4. Una buena decisión, como en casa en ningún sitio.
    Abrazos.

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  5. Parece que eran gente feliz, ¿porqué querían emigrar?.

    Saludos

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    1. Porque a veces se deja uno embaucar por el entorno y bien o por falta de seguridad en uno mismo o por aquello de que son muchos, crees que tienen razón, pero no, no siempre es así. SAludos ¡¡¡

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  6. Tenían todo lo necesario para ser felices. No necesitaban irse a parte alguna.
    Un saludo, Manuela.

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    1. Afortunadamente se dieron cuenta antes de hacer algo que seguramente se hubiesen arrepentido después. SAludos ¡¡¡

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  7. supongo que la emigración viene en gran medida por la inseguridad y la extrema pobreza de los países de origen. de no ser por eso, no habría necesidad de buscar otros lugares. se puede ser feliz llevando una vida sin grandes lujos, y cada lugar tiene su encanto para los que han nacido allí. por ejemplo, en los países del norte de europa habrá un nivel de vida de la leche, pero yo prefiero quedarme donde estoy.
    abrazos!

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    1. La gente emigra por muchos motivos, yo misma pertenezco a una familia que tuvimos que cambiar de ciudad, sé que no es lo mismo que cambiar de país, pero si de vivir en Sevilla a vivir en Madrid va un mundo no quiero ni pensar que a mi padre se le hubiera ocurrido irse a Alemania.

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  8. Nunca es tarde para darse cuenta de lo que se debe hacer y de donde está la verdad.

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    1. Efectivamente, una retirada a tiempo es una victoria. BEsis ¡¡¡

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  9. Que final mas bonito para una historia original, Lo que está bien bien está. Abrazos

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  10. Aprecias lo que tenemos, sea lo que sea, y ser felices con ello es la mejor manera de ser felices.

    Un abrazo.

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    1. Si, hay que vivir en positivo, valorar lo que sí se tiene, no conformarse pero sí valorar. BEsis ¡¡¡¡¡¡¡¡

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  11. A lo mejor pasa lo mismo aquí... :)
    Besos y salud

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    1. Pues mira, más de uno si se marchara nos vendría incluso bien, más de uno, de dos, de tres... :)))) :))))

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  12. Una simpática fábula sin duda. No todo es oro lo que reluce ni todo el monte es orégano. Abandonar tu país y tus usos y costumbres es harto difícil y nadie quiere dar ese paso a menos que sea imprescindible para sobrevivir. Si alguien es feliz haciendo lo que hace sin perjudicar a nadie, pues que siga con ello, jeje. La modernidad no es sinónimo de felicidad.
    Un abrazo.

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    1. Efectivamente la modernidad no es la panacea, es algo que cada uno debe suministrarse a medida que corresponda pero sin pensar que es obligación y mucho menos que ello te pueda. SAludos ¡¡¡

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  13. Hizo lo que debía: cambió de opinión, pero dejó intactas sus raíces.
    Bella y didáctica entrada.
    Besos.

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    1. Las raíces son importantes para tener un eje en la vida. Las costumbres, la forma de hablar, la familia... para mí lo es. BEsis .

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  14. ¡Qué cuento más bonito!Me ha encantado leerlo. ¡Ojalá nos pase como a los habitantes de ese lugar y las cosas tan buenas de otros tiempos no se pierdan nunca engullidas por los nuevos avances. Un beso y feliz fin de semana.

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    1. En cada uno de nosotros está conservar aquello que nos parece digno. BEsis ¡¡¡

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  15. El problema hoy, es que si bien "añoramos" ese país de antaño..., no hay forma de volver a él.

    ¡O sí! Bastaría con no "enredarse" demasiado en el "actual" para seguir percibiendo aquel aroma...

    ¡Todo está en ti! Reza el dicho... Y puede que sea verdad.

    Yo mismo hoy, he retrocedido a tiempos del crucificado. :))))))

    Abrazos Manuela.

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    1. Me dejas con la curiosidad de cómo has retrocedido, como no hayas ido a misa ;)

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    2. Buen día estimada Manuela..., paseante del parque de María Luisa al de El Retiro...

      Ya veo que has descubierto como retrocedí...

      El misterio es reconocer tu respuesta al comentario de cada uno sin tener que "bucear" en el largo listado de tu blog. Bastaría un. Ernesto, me dejas... etc. y así lo vería en el mío! :))))) ¿Ok?

      Abrazo.

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    3. Ernesto,
      Ups ¡¡¡ Se me había olvidado por completo, ya sabes, el verano hace estragos pero no problem, ya lo pongo de nuevo ;)

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  16. Hola Manuela.. Que bonita historia.. Que nadie tenga que emigrar a un extraño país, para que nadie tenga que librarse de sus costumbres, de su historia, de sus sueños y de sus ideas, ni la de sus padres y antepasados..
    Un abrazo...

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    1. Pues si, y quien lo haga sea porque libremente lo ha decidido así por ansias de mejorar pero no para sobrevivir. BEsis ¡¡¡

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  17. Manuela, es precioso, simplemente, precioso. Y para hacer pensar.
    Admiro tus historias. Besos cariño :D

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  18. Esa es la parte más complicada de la globalización, que aniquila lo local, las diferencias para generar millones de clones con las mismas referencias culturales... Lo jodido es que muchas veces no pueden elegir, no existe esa maleta mágica a la que recurres en tu historia.. por desgracia ;)

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    1. No te puedo llevar la contraria porque en todo lo que dices estoy de acuerdo, sin embargo, a pesar de ello, yo que me considero emigrante de mi Andalucía, tuve la suerte de que mi padre que era mago se trajera en la chistera la cultura y esencia de nuestra tierra y así, aquí en Madrid ejercemos de andaluces y evidenciamos que somos de allí.
      BEsis ¡¡¡

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  19. Que historia mas bella y conmovedora.

    Gracias por transmitírnosla.

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  20. Me temo que los habitantes de éste país tan pequeñito, también eran pequeñitos... de mente.
    No era tan compleja la transformación. Era cuestión de ir pasito a pasito. Que le vamos a hacer.
    Odio el conservadurismo y la sobrevaloración de lo tradional como valor por si mismo. ¿se nota?

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    1. Pues va a ser que sí, que se te nota pero muuuuuucho :))))) BEsis.

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  21. Bonita historia y muy real, al menos en lo que se refiere a las añoranzas de su terruño.
    Saludos.

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    1. Pues sí, entiendo que hay quien no se siente de ningún lugar, pero también estamos a los que nos tira nuestro pasado.

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  22. Por fin un final feliz..y mira que lo leí con miedo..jejeje

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    1. Sip, debí hacer que el presidente metiera algún que otro fantasma en la maleta :))))

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  23. Los efectos nocivos de la globalización y la importancia de resistirse a ellos... en eso me hizo pensar tu texto.
    Y me recordó un microrrelato de Luis Felipe Lomelí que me gusta mucho:

    EL EMIGRANTE

    -¿Olvida usted algo?
    -¡Ojalá!

    Besos

    PD. Había comentado ya en tu entrada. No sé qué ocurrió

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    1. Alís,
      Excelente microrrelato.
      A mí no me ha llegado más comentario tuyo que este, a veces sin darme cuenta le doy a donde no debo y desaparece pero en ese caso escribo al dueño del comentario. Pero no, no he recibido nada. BEsis ¡¡¡¡

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  24. Respuestas
    1. Recomenzar, (no sé tu nombre) me alegra mucho que te guste. BEsis ¡¡¡¡¡

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  25. Cada uno en su equipaje guarda sus costumbres, es lo único que no deberíamos olvidar ni perder.
    Una entrada original y didáctica.
    Abrazos.

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  26. No te falta todo lo que no tenés si no sirve de nada...

    Como siempre dejas una enseñanza, Manuela. Abrazo.

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    1. Efectivamente, y es más, lo que no nos sirve solo nos ocupa lugar ya sea en casa o en la mente.
      SAludos.

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  27. Poco a poco las costumbres de mi pueblo van desaparciendo. No hace falta irse a ningún lugar para cambiar. El olvido cubre nuestras raices hasta preguntarnos dónde vamos y hasta quienes somos...Al menos ls habitantes de ese país fueron sabios.

    Un saludo

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    1. Cierto, hay palabras que utilizaban nuestros padres y nosotros ya no, y ciertas costumbres también, coincidimos en lo que hablamos porque somos paisanos.
      SAludos.

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  28. Por primera vez te visito y espero que no sea la última, pues me gusta el sentimiento que le pones a tus cuentos, como el que late de fondo mencionando el gran problema de los emigrantes, que por motivos de supervivencia no les queda otra solución que irse lejos de su tierra. Pienso en la desgraciada situación de los emigrantes sudafricanos o de los exiliados, teniendo que jugarse la vida por los intereses deshumanizados de la globalización.
    Bueno, Manuela, un placer descubrir tu blog y gracias por dejarme tu huella.
    Saludos :))

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    1. Estrella, me encanta verte por aquí y que te guste lo que has visto. El que deja atrás sus raíces vive un drama con un final que lamentablemente a veces se convierte en tragedia. Duele sobre todo la vida de los niños.
      SAludos.

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  29. Gran lección, Manuela, para los inconformistas por vocación.Salvo algunos países, como uno situado al norte de América del Sur, a cuyos habitantes los estamos recibiendo a raudales en su calamidad de salida en busca de aire, medicinas y alimentos, por lo general somos mal agradecidos.

    Saludos.

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    1. Hay gente para todo, en España igual pero en general es un país acogedor. En particular Madrid es una ciudad cosmopolita donde nadie se siente de fuera.
      SAludos ¡¡¡¡

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  30. Si. Hay que tener coraje para emigrar. Aunque la mayoria no lo hacen porque quieren. Lo hacen huyendo de guerras, pobreza extrema, persecuciones, falta de futuro, oportunidades laborales. En Argentina asi como vienen inmigrantes de otros paises de America Latina, China, Africa, etc tambien muchos se van a vivir a otros paises vecinos, Europa, Israel, Australia o Estados Unidos. Y como vos decis. En la sociedad hay de todo. Gente que no tenemos problema con los inmigrantes, que piensan que enriquecen, le dan otros colores y otros que son mas cerrados que no les gusta. Aunque a veces tambien es contradictorio. Gente cuyos abuelos o bisabuelos vinieron de Europa o Asia se quejan de los que vienen de otros lados. Pero lo ideal es que cada pais produzca lo que consume. Asi se queda el trabajo alli, se recauda mas en impuestos, hay mas desarrollo, mejor educacion, salud. No que se concentre todo en pequeños grupos economicos, multinacionales que a veces saquean los recursos de otros sitios o que todo venga importado de China. No se. Es lo que pienso. Un abrazo

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