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Textos y fotografías de una realidad donde nada es lo que parece
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Nuevo final para el Flautista de Hamelin

23 de Abril, día del libro. Para sumarme, un final diferente para el  "Flautista de Hemelin"






Apartados de sus familias, los niños crecieron sin los mimos de una madre, sin las carantoñas de un padre. Ante tal infelicidad,  siempre  se vieron  víctimas de la venganza del flautista, y así, una vez que fueron mayores le procesaron y  condenaron a pena de muerte.

Llegado el momento de la ejecución y como cualquier otro condenado, el flautista tuvo derecho a una última voluntad. El juez se temió lo peor: el reo pidió una flauta.





Texto y Fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

34 comentarios:

  1. Una última voluntad en mi, sol, la, si y fatal.

    Saludos.

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  2. Pobres de ellos, están perdidos si permiten que el flautista toque la flauta. Me gustaría ser flautista a veces, especialmente cuando tengo que ir al psiquiatra o a la ferretería.

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  3. Muy buen final.Ya era hora de que cambiara un poco, jeje. Me ha gustado mucho.
    Un abrazo.

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  4. 👏 👏 👏 eres especial, tu imaginación no tiene fin. Abrazos

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  5. Con una flauta salvar su alma podía, e oncluso el cuerpo sí me apurais.

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  6. reflexión: Los niños sin los mimos de la madre se vuelven vengativos y legalizan la pena de muerte.

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  7. Muy bueno este nuevo final.
    Por un momento creí en la justicia, que tantos países esperan que se haga efectiva para reparar graves errores del pasado. Y, como en la realidad, el culpable halló la manera de zafarse.

    Muy bueno. Aplaudo

    Besos

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  8. Do, Re Mi, Fa, Sol, La, ¿Sí? No, Fa-tal

    Saludos desde:

    microbrevedades.blogspot.com

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  9. ¡Un final excelente Manuela! ¡¡Me encantan estos giros de las historias!

    Muchos besos :D

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  10. Puede ser un final, pero no me gusta. Para que luego digan que son cuentos infantiles.

    Saludos

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  11. ¡Vaya final!!!
    Pobre chicos, y pobre juez!
    En fin, la justicia...
    Besoss

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  12. ¡Genial! Este cuento o contra-cuento, me recuerda a una propuesta o reto que corrió por estas latitudes blogueras y que consistía en narrar un cuento clásico al revés, llamándole algo así como "la cara B" de un cuento, jeje.
    Tu versión no deja de ser más realista que la clásica que, quizá por tan sabida, ya no nos llama la atención, jajaja.
    Un abrazo.

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  13. ... Y todo volvió a empezar...

    Uf, que miedo...

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  14. Mira que lo imaginaba.. fue muy listo pero la justicia lo amparaba y eso lo sabía el juez¡¡

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  15. Eh... un final de psicoanalista eh...

    Me voy cavilando.

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  16. Excelente, Manuela. Soy de los que creen que una buena historia cuando termina, recién empieza.

    Abrazos y más abrazos.

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  17. Y el ciclo se repite, ¿no? Original el flautista, creando bucles. Lástima que el tipo sea pederasta jaja
    Te dejo un abrazo.

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  18. A ver si se lleva a la mayoría de los políticos y nos libramos de ellos.
    Un saludo, Manuela.

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  19. Y seguramente volvió a encantar a todos. Saludos y buen final

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  20. Tiene su punto el final...algo así como un bucle.

    Un abrazo y gracias por tu paso por mi rincón de letras.

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  21. Me encanta que el final no sea la muerte, que la belleza no acabe, ni la vida; la música invita, y tu lo sabes, a seguir imaginando.
    Gracias.
    Un abrazo-

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  22. Era lo suyo, lo que sabía hacer y a nadie se le puede negar un poco de música. Seguro que le indultaron.
    🎺🎶

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  23. Me ha parecido de lo más original esta versión del flautista con ese final que vuelve a empezar como en un bucle.
    Saludos

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  24. y es que, para bien o para mal, en la vida todo es circular.
    Saludos

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  25. Todo vuelve en la vida. Y el flautista tambien con su flauta. Veremos si lo condenan definitivamente o repite con otros niños hasta que crezcan y lo juzguen. Abrazos

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  26. Una historia que siempre consigue superar la indiferencia, vuelta al origen de todo, el poder la música y su subyugación.

    Besos, Ricardo.

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  27. Pues el tema está cantado... La historia se repite! Y es que la música encanta.

    Abrazos Manuela.

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  28. Bello final para quien tanto amo la flauta.

    Abrazos, querida Manuela

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