.

Textos y fotografías de una realidad donde nada es lo que parece
.
.
.

Lacre extremo





Noté cómo mi mano era guiada por el bolígrafo que sostenía y sin poder hacer nada para impedirlo vi escrita la palabra: “Fin”.
   —¡Eh!  —protesté—. No quiero que acabe así.
Al arrancar violentamente la hoja con mi mano izquierda le di fortuitamente a un estilete que se clavó en mi muñeca. Me di por vencido y con mi propia sangre sellé mi autobiografía.




Texto y Fotografía de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.


52 comentarios:

  1. El destino es así de loco y caprichoso.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Respuestas
    1. Sip, no siempre tenemos las riendas de nuestras vidas. SAludos ¡¡¡

      Eliminar
  3. Pues por lo visto, el boli ese tenia vida propia... :)
    Besos y salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Genin, ahora hay que tener cuidado con todo, todo habla, todo anda solo.., esto se nos escapa de las manos ¡¡¡
      BEsis ¡¡¡

      Eliminar
  4. ¡Carámba! Habrá que tener siete ojos, nos ven, nos localizan, nos escuchan...ni El Mago del Suspense se lo imaginaría...después te despertaste ¡Uf!

    Me alegro volverte a ver por acá.

    Besos, guapetona.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí también me alegre verte y leer tus comentarios. SAludos.

      Eliminar
  5. Eso por protestarle a las musas ¡qué malas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si uno se calla malo y si se protesta peor. No se sabe qué es mejor ¡¡¡ SAludos.

      Eliminar
  6. Aceptar lo que es inevitable es sabiduría.

    Procurar que nos ocurran el mínimo de "inevitables "en una buena forma de vivir.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La cuestión es: ¿Cómo saber lo que es inevitable si no se lucha en contra? BEsis,

      Eliminar
  7. No somos dueños de nuestra decisiones, pensamos que si pero nuestros pensamientos cada vez son más ajenos. Un abrazo y un aplauso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece que efectivamente hay una mano invisible que nos empuja, Bendita rebeldía ¡¡ BEsis.

      Eliminar
  8. Destino cruel e implacable.
    besos.

    ResponderEliminar
  9. Un texto interesante y bien desarrollado. ¡Calidad donde la haya!

    Un bolígrafo que crea un drama...
    Un estilete que lo ejecuta...
    Y un lacre, ya veo que no el rojo de mi infancia en casa de mi abuelo, que lo sella.

    ¡Alfa y Omega! ¡Se acabó la historia!

    Muy bueno Manuela.

    Saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro mucho que te haya gustado y más que te haya llevado a tu infancia, al recuerdo de tu abuelo. Nunca se sabe qué nos va a llevar al fondo de nuestra mente, allá donde guardamos nuestras vivencias más queridas.
      BEsis ¡¡

      Eliminar
  10. Todo está escrito... Y no en papel. Beso grande

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto, si fuese en papel sería cuestión de buscar las hojas incluso ya de paso podríamos romper más de una hoja. Pero no es tan sencillo, no. BESis ¡¡¡

      Eliminar
  11. Esa fue su sentencia, por eso, tembló más al escribirla que al pronunciarla.

    Saludos dejo aquí.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una sentencia a la que no había apelación posible.
      SAludos ¡¡

      Eliminar
  12. Las musas eligieron el final, cada vez creo más en el destino que recorre nuestro mismo camino... y nos hace variar el modo de como y cuándo en cualquier momento.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también creo en el destino como fuerza pero en la voluntad de cada uno como responsable de cada paso. BEsis ¡¡

      Eliminar
  13. Hola Manuela.. Perdona mi ausencia de los Blogs, pero las cosas de Internet son inescrutables..jeje.
    Bueno esta claro que tenia que ser el final..
    Un abrazo..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, la vida en Internet es complicada, si yo te contara lo mal que nos llevamos Internet y yo ¡¡¡
      SAludos ¡¡

      Eliminar
  14. lo malo es que los lectores no podrán quejarse al autor del final poco satisfactorio y reclamarle una segunda parte. o un regreso, como cuando arthur conan doyle resucitó a sherlock holmes.
    besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como siempre los lectores, los consumidores, salen perdiendo.
      BEsis ¡¡

      Eliminar
  15. Un poeta maldito estaría feliz de terminar sus días así.
    Te dejo un abrazo.

    ResponderEliminar
  16. Mi querida Manuela.

    El FIN es el comienzo del Nuevo Día.

    Un gran abrazo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. O dicho con otras palabras: "Entre la noche y el día no hay pared"
      SAludos ¡¡¡¡¡¡

      Eliminar
  17. La firma en manera de rúbrica definitiva. La sangre no permite duda como punto final.
    Se sella con la sangre, cuando el juramento es firme sin posibilidad de enmienda.


    Saludos, Ricardo.

    ResponderEliminar
  18. Y todo el mundo saber que los pactos se sangre son eternos...

    Saludos,

    J.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, aunque parezca romántico, aunque vaya de "tener o no palabra" la cuestión, lo cierto es que son eternos.
      SAludos.

      Eliminar
  19. Siempre he dicho que cuando uno se pone a escribir no debe tener a su alcance ningún objeto punzante ni cortante, jajaja.
    Solo con imaginar que no podamos ser por entero dueños de nuestras propias obras, me entran escalofríos.
    Un microrrelato tan original como funesto, jeje.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Josep, yo no sé si a ti te pasa, pero yo a veces empiezo a escribir y algo me dice cómo debo continuar, y si le doy otro final soy consciente de mi falta de coherencia y en cierta medida me veo falseando la historia que yo misma me invento. Una vez que leo esto que te escribo veo que algo rarilla sí que soy :) :) :)

      Eliminar
  20. ¿Un destino escrito? Qué maravilla Manuela. Me ha encantado. Breve pero intenso, con fuerza.

    Besos :D

    ResponderEliminar
  21. Hola Manuela , en mal sitio estaba ese estilete , espero que la escritora no perdiese mucha sangre , vaya relato más macabro , por cierto una manera muy peculiar de firmar un relato , te deseo una feliz semana besos de flor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Flor, yo es que tengo las dos vertientes: o escribo cuentos infantiles llenos de moralidad, bondad, finales super-felices... o se me ocurren unas historias de crímenes, rarezas y misterios escabrosos. Yo misma me río.

      Eliminar
  22. Estaba claro que tenia que terminar y no resistirse al destino.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lirtea, querida, ¿acaso el destino no nos lo hacemos nosotros mismos día a día?.

      Eliminar
  23. A veces no tenemos control sobre lo que escribimos y las palabras van a su aire.
    Muchas gracias por tu comentario en mi blog.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cayetano, son los personajes, algunos son tan díscolos que no se puede hacer nada con ellos ¡¡¡
      Encantada de visitar tu blog.
      SAludos.

      Eliminar
  24. Uno hace planes y tiene grandes ideas, luego llega la vida, o el destino o como lo quieras llamar y nos dice que no, que somos unos ingenuos el pensar que alguna vez decidimos algo por nosotros mismos....

    Una buena reflexión la que traes hoy.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, se hacen planes sin contar con que la vida dibuja un paisaje distinto cada mañana.
      SAludos ¡¡¡

      Eliminar

  25. ·.
    Si se clavó en la muñeca, el fin todavía no le había llegado.
    ¿o se desangró?
    Me gusta la foto
    Saludos

    LMA · & · CR

    ResponderEliminar
  26. La muerte no debió venirle en el momento, fíjate que le dio tiempo a firmar, y seguramente a pensar en su vida, la cuestión es que no luchó. La fotografía la hice en el Museo Arqueológico de Madrid, pero que tú repares en la foto es un honor para mí con las que tú haces.
    SAludos.

    ResponderEliminar
  27. Y tan extremo, dejó lacrada su vida.
    Besos

    ResponderEliminar
  28. Me gusta pensar que nosotros escribimos nuestro propio guion, pero la vida se empeña a veces en llevarme la contraria. Hay acontecimientos sobre los que no tenemos ningún control.

    El relato me gusta mucho

    Un abrazo

    ResponderEliminar

Los mensajes que contengan insultos, palabras soeces o sean anónimos no serán mostrados.