Calle Avenida de la Diputación 19, Campo de la Verdad
Hace unos meses, durante el derribo de una casa de la antigua calle Avenida de la Diputación 19, ahora Acera del río, del barrio Campo de la Verdad, de Córdoba, fueron encontrados restos humanos de la Edad del Bronce, se trata de un hombre adulto y de un niño, así como instrumentos asociados al trabajo del metal. A este adulto se le ha llegado a llamar “el cordobés más antiguo” porque es aquél más antiguo de los hallados en Córdoba. Esta noticia no tendría para mí más relevancia que la arqueológica si no fuese porque un 13 de Julio mi madre me daba a luz en esa misma casa.
Puedo asegurar y aseguro que jamás notamos poltergeist alguno, muy al contrario fuimos nosotros, mi familia, quienes involuntariamente molestamos de forma contínua a esas personas que estoy segura estarían de nosotros hasta la coronilla (si es que en esa época ya se tenía coronilla).
Vivimos allí durante 7 años durante los cuales fuimos la familia más feliz del mundo. Una casa alegre, repleta de niños, nosotros tres y los de todo el barrio que acudían todas las tardes a la hora de la merienda (sobre todo a esa hora).
Mi hermana a esta noticia dice que los cordobeses son unos “exageraos”, que los huesos seguramente son aquellos de aceituna que ella tiraba al patio y que recuerda que tenía varios muñecos a los que les faltaban los brazos y que por mucho que buscó nunca llegó a encontrar, que seguro serán esos. Pero no es probable.
Nos hemos enterado de la noticia cuando hace unos días mi familia y yo decidimos ir a Córdoba para rememorar nuestros orígenes La verdad es que nos causó sorpresa cuando ya estando en la misma calle donde estaba ubicada nuestra antigua casa encontramos un derribo,
para estar seguros de que era ese el solar de nuestra casa mi madre preguntó a una trabajadora del ayuntamiento que estaba en la acera de enfrente y viene mi madre cruza la calle y nos dice de repente (mi madre es así): “me ha dicho esa chica que sí, que es el derribo de nuestra casa y que se han encontrado allí muchos muertos””” Nos lo dice así, a bocajarro y claro, inmediatamente empezamos a mirarnos las caras entre nosotros de forma sospechosa, incluso yo llegué a exclamar: “A ver quién de vosotros fue, yo no porque tenía 4 años”.
Luego en un bar de la zona nos especificaron que eran restos de hace 2600 años, con lo cual nos tranquilizamos y volvimos a recobrar la confianza los unos en los otros.
No dejo de pensar cuando mi padre llenaba de agua el patio para que todos los niños jugásemos, como dice mi amigo Jesav, esa es la explicación para que el hombre encontrado esté en postura fetal, vaya humedad que tendría. La verdad es que estaría diciendo: “esta gente… me ca.. en to lo que se menea”. Pobrecito con lo mala que es la humedad para los huesos.
De ruido no te quiero contar, teniendo en cuenta que la única televisión que había en todo el barrio era la que mi padre compró, y que mi madre diariamente se encargaba de difundir la programación para que los demás vecinos viniesen a mi casa, como quien va al cine, eso sí, gratis, porque en aquel entonces los vecinos eran como familia así que se com
partía lo que se tenía, o al menos nosotros así lo hacíamos. Y mientras, los de allá abajo aguantando los dibujos animados, las películas del oeste y las de romanos. Vaya tela. Por no mencionar que mi hermana cogía con las manos unos zapatos de tacones y jugaba a taconear en el suelo a todas horas, y ellos, según la profundidad del hallazgo, con la oreja pegada a la losería. Desde luego tienen el cielo ganado.
Es raro que mi hermano no encontrara nada, cuenta la familia que de pequeño esconchaba las paredes y se entretenía con demás “juegos arquitectónicos” claro que si encontró algo nunca dijo nada, mi hermano siempre ha sido muy negociante y lo mismo pactó algo en su momento, ahora que lo pienso sabe mucho de historia antigua.
Pues allí nos quedábamos en la misma orilla del río Guadalquivir, por la noche a oscuras porque la calle no estaba alumbrada ni enlosada y a esto cuántas veces ha dicho mi tía: “no teníamos miedo, tu padre venía tarde de trabajar y tu madre y yo nos quedábamos solas con vosotros tres, niños como érais””” Aquí es donde se hace real el dicho de lo atrevida que es la ignorancia, ellas sin saber lo que tenían debajo de la cocina.
Como mi madre dice: "qué acompañaitos estábamos".
Puedo asegurar y aseguro que jamás notamos poltergeist alguno, muy al contrario fuimos nosotros, mi familia, quienes involuntariamente molestamos de forma contínua a esas personas que estoy segura estarían de nosotros hasta la coronilla (si es que en esa época ya se tenía coronilla).
Vivimos allí durante 7 años durante los cuales fuimos la familia más feliz del mundo. Una casa alegre, repleta de niños, nosotros tres y los de todo el barrio que acudían todas las tardes a la hora de la merienda (sobre todo a esa hora).
Mi hermana a esta noticia dice que los cordobeses son unos “exageraos”, que los huesos seguramente son aquellos de aceituna que ella tiraba al patio y que recuerda que tenía varios muñecos a los que les faltaban los brazos y que por mucho que buscó nunca llegó a encontrar, que seguro serán esos. Pero no es probable.
Nos hemos enterado de la noticia cuando hace unos días mi familia y yo decidimos ir a Córdoba para rememorar nuestros orígenes La verdad es que nos causó sorpresa cuando ya estando en la misma calle donde estaba ubicada nuestra antigua casa encontramos un derribo,
Luego en un bar de la zona nos especificaron que eran restos de hace 2600 años, con lo cual nos tranquilizamos y volvimos a recobrar la confianza los unos en los otros.
No dejo de pensar cuando mi padre llenaba de agua el patio para que todos los niños jugásemos, como dice mi amigo Jesav, esa es la explicación para que el hombre encontrado esté en postura fetal, vaya humedad que tendría. La verdad es que estaría diciendo: “esta gente… me ca.. en to lo que se menea”. Pobrecito con lo mala que es la humedad para los huesos.
De ruido no te quiero contar, teniendo en cuenta que la única televisión que había en todo el barrio era la que mi padre compró, y que mi madre diariamente se encargaba de difundir la programación para que los demás vecinos viniesen a mi casa, como quien va al cine, eso sí, gratis, porque en aquel entonces los vecinos eran como familia así que se com
partía lo que se tenía, o al menos nosotros así lo hacíamos. Y mientras, los de allá abajo aguantando los dibujos animados, las películas del oeste y las de romanos. Vaya tela. Por no mencionar que mi hermana cogía con las manos unos zapatos de tacones y jugaba a taconear en el suelo a todas horas, y ellos, según la profundidad del hallazgo, con la oreja pegada a la losería. Desde luego tienen el cielo ganado.Es raro que mi hermano no encontrara nada, cuenta la familia que de pequeño esconchaba las paredes y se entretenía con demás “juegos arquitectónicos” claro que si encontró algo nunca dijo nada, mi hermano siempre ha sido muy negociante y lo mismo pactó algo en su momento, ahora que lo pienso sabe mucho de historia antigua.
Pues allí nos quedábamos en la misma orilla del río Guadalquivir, por la noche a oscuras porque la calle no estaba alumbrada ni enlosada y a esto cuántas veces ha dicho mi tía: “no teníamos miedo, tu padre venía tarde de trabajar y tu madre y yo nos quedábamos solas con vosotros tres, niños como érais””” Aquí es donde se hace real el dicho de lo atrevida que es la ignorancia, ellas sin saber lo que tenían debajo de la cocina.
Como mi madre dice: "qué acompañaitos estábamos".
©Manly .Texto y fotografías bajo derechos de autor. Todos los derechos reservados.
Foro de la noticia "Calleja de las flores"
Primera foto procedente de ABC.es









12 comentarios:
Jajajaja, tu madre tiene chispa, jajajjaa.
Besos.
A saber Manly las piedras que hemos pisado, y lo que debajo hoy, realmente es una noticia agradable, si nada notó nada, los antiguos moradores tenían buen karma, y eran buena gente, como vosotros.
Mi pregunta es.
¿No han parado las obras?, o ya miraron todo lo que tenían que mirar....
Besos.
Vengo corriendo para tranquilizarte, te cuento, se ha descubierto en la universidad de Columbia USA, que con toda seguridad los esqueletos, eso si una vez muertos, no se enteran de nada, osea que tu tranquila que ni notaron la humedad ni el taconeo ni la tv, ni siquiera la caló, ni na de na...jajajaja
Besos y salud
Muy interesante! Pero lamento mucho lo de tu antigua casa...
El colegio en donde hice el 7 y 8 grado (junto a otras casas de mi interés) fué derribado para dar paso a una calle... Ahora cada vez que paso por allí en un vehículo no dejo de pensar que estoy atravesando las paredes invisibles de mis antiguas aulas... pero no, tranquila, que allí no se encontraron nativos tainos enterrados...
Abrazos,
uuuuf que historia que tiene vuestra casa
me ha llegado a poner la piel de gallina y los pelos de los brazos como escarpias
tengo famili en pliego y hornachuelo y me tienen contado casos pero como ese no ufff
un saludiiii,saludado,este cuento se acabado,je je je,un abrazo muy cordial de un colgao.
BELCEBU
Eso es lo que se llama tener un cadaver en el armario.Jejejeje
Antes de la historia ya había historia.
No nace cualquiera en un lugar histórico.
Saludos.
Una entrada deliciosa Manly, por la ironía, por el recuerdo y por el retrato que hace de esos años de tu infancia. Con muertos o sin ellos, esa casa era mucho más que una casa.
Besos.
Supongo que esto nos podría pasar a todos; qué habrá debajo de donde yo estoy ahora mismo?
Mejor no pensarlo.
Besos.
Ignacio: pararon las obras y se llevaron los restos para su estudio.
Muchas gracias a todos por venir ¡¡¡¡
La verdad es que te aseguro que yo no notaba na de na. Supongo que tal vez lo que "sentirian", sería un poco de envidia, porque mira que tenemos buenos recuerdos de esa casa.
Mana
Vaya, por fin lo escribiste. Muy bonito. Muy emotivo. Felicidades. Un beso
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